Álvaro Bermal y la digitalización

Fabio R. Herrera-Miniño.

Poner en circulación un libro es un acontecimiento  muy impactante en la vida del autor. Después de meses de una intensa  labor de investigación, acopio de datos  y de ir ordenando  cada detalle de una obra que sea de fácil entendimiento eso conlleva un esfuerzo notable. Un libro se va gestando y va creciendo hasta llegar a su final con todo terminado y listo para ofrecérselo a los lectores e investigadores con el título “La Digitalización, Evolución de la Documentación”.  El autor  de este libro Alvaro Bermal Guerrero realizó una tarea titánica que lo llenó satisfacción y se lo ofrece a sus amigos y lectores para que cada quien pueda ponderarlo en su alcance y objetivos.

El uso de las computadoras se ha generalizado por toda la Tierra. Ya no existe un rincón global que no haya sufrido los efectos de la modernidad en las comunicaciones y el conocimiento. Pero llegar a este punto de la civilización  del siglo XXI, los seres humanos atravesaron etapas muy difíciles de la agresividad de los medios naturales y de las limitaciones mentales al principio de la humanidad.  Pero siempre con un permanente y extraordinario aumento explorador incentivado por la curiosidad que se alberga en cada ser vivo racional de la Creación.

Hubo un largo transcurrir del tiempo desde que los primeros seres humanos dejaron de comunicarse con exclamaciones. Era una etapa del desarrollo de la creación que no existía el lenguaje oral y mucho menos el gráfico o el escrito. Y ahora en el siglo XXI ya no somos extraños en el planeta. La Tierra depende de nosotros para evitar su destrucción. Son daños inconmensurables cometidos por las voracidades humanas que lo están llevando a un posible punto del colapso.

El libro de Alvaro,  nos propone desafíos. Y nos abre la mente a nuevos conocimientos que estaban muy olvidados en unas neuronas  ya anquilosadas por la edad. Y también angustias. Es que nos damos cuenta que si bien operamos un ordenador o computadora, lap top, smart phone, tabletas no vamos mas allá del teclado. Eso es la digitación. O de utilizar   determinados programas que nos ayudan a introducirnos en cualquier actividad humana que necesita de ayuda o de exploración de la documentación requerida para su aprovechamiento.

Alvaro Bermal estructuró su obra como profesor  que  es de una forma muy didáctica y atrayente. De esa manera el lector no pierde interés ya que en este libro se le proporciona lo básico y orígenes de la documentación moderna. Ahora, con la  apertura del conocimiento con una profusa documentación a todos los niveles, nos permiten elegir lo que deseamos  aprender. O descubrir lo que nos interesa documentar en lo básico para ir ahondando lo que se busca conocer  y hasta por la vanidad de aumentar nuestros niveles culturales y de una sapiencia que impresione a los contertulios.

Alvaro destaca que el hallazgo  de los denominados papeles del Mar Muerto contribuyeron a elevar el valor de la humanidad. El estado de conservación de esos rollos milenarios y ahora en cuidadoso estudio desde hace algunas décadas revelan su riqueza. Todavía no se tiene una información detallada de su contenido por el impacto que pudieran causar en enriquecer o alterar los fundamentos de nuestras creencias religiosas.

Por eso Alvaro plantea que “el digitalizar es un proceso esencialmente tecnológico, es mas amplio, rápido, seguro y flexible que el trabajo manual de digitar. La digitalización permite, en pocos segundos, o menos, llevar a un medio digital, generalmente un computador, una compleja gráfica o una fotografía con muchas tonalidades de color, lo cual no es posible hacerlo mediante una digitación, o sea mediante el teclado. En conclusión, para no ahondar en intrascendencias, la digitalización es un proceso tecnológico de poca o ninguna intervención manual y la digitación  es una actividad manual humana”.

El autor con la sentencia anterior  deja bien establecido el propósito  de su libro. Esto permite a los lectores modificar los conceptos errados acerca del tema. De ahora en adelante se tendría mas cuidado en valorar el alcance de una actividad tecnológica que permite actuar para resolver  los problemas mas diversos de nuestras existencias  en la actividad productiva a la que estemos dedicados.