Amenaza terror es grave en Londres

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LONDRES (AP).- La policía interrogó a sospechosos el sábado y pidió la extradición de otro desde Italia, mientras trataba de rastrear a posibles cómplices prófugos de los ataques fallidos del 21 de julio y advirtió a los residentes de la capital que no bajarán la guardia.

Las cuatro detenciones del viernes en Londres y Roma ayudaron a aliviar los temores de una ciudad donde reina el nerviosismo desde que cuatro atacantes suicidas mataron a 52 personas el 7 de julio. Los ataques del 21 no causaron víctimas, pero exacerbaron los nervios.

“Gracias a Dios”, dijo en un titular exultante el tabloide Daily Express. “Gran Bretaña devuelve el golpe cuando nuestra valiente policía atrapa a todos los cobardes atacantes suicidas”.

“Atrapados como ratas en una trampa”, tituló el diario The Sun junto con una foto de dos sospechosos con los brazos alzados.

Con todo, la policía advirtió que la amenaza terrorista no había desaparecido.

Ahora que todos los sospechosos de realizar los dos ataques están muertos o presos, los investigadores se esforzaban por desentrañar los detalles de los planes.

Buscan a quienes podrían haber reclutado y dirigido a los atacantes y fabricado los explosivos, al tiempo que indagan en los vínculos entre las células terroristas, una integrada por británicos de origen paquistaní y la otra por inmigrantes del Africa oriental.

En Roma, la abogada del sospechoso encarcelado Osman Hussain dijo después de una audiencia inicial que éste se opondría a su extradición, pedida por Londres. La abogada Antonietta Sonnessa dijo que el proceso de extradición tomaría unos dos meses.

Hussain, un ciudadano británico de origen etíope, de 17 años, es sospechoso de tratar de detonar una bomba en la estación Shepherd’s Bush del subterráneo de Londres el 21 de julio.

Fue detenido el viernes en un apartamento de las afueras de Roma que pertenece a su hermano, a donde lo rastreó la policía ya que había usado un teléfono celular.

Su abogada dijo que no se han presentado cargos formales en su contra, pero “se dicen ciertas cosas, se hacen ciertas acusaciones” en relación con los ataques.

El ministro del Interior italiano Giuseppe Pisanu dijo el sábado que Hussain partió de la estación de Waterloo el 26 de julio. Waterloo es la terminal del tren EuroStar, que lleva pasajeros a Europa continental.

La policía británica investigaba cómo Hussain pudo evadir a una gigantesca cacería para salir del país cinco días después de los ataques frustrados. La vigilancia de puertos y aeropuertos conocía su foto.

En Londres reina el nerviosismo desde que cuatro atacantes suicidas hicieron detonar bombas en tres subterráneos y un autobús el 7 de julio, en atentados que dejaron 52 muertos. Los atentados fallidos de dos semanas después no causaron muertes, pero fueron la prueba contundente de que la amenaza terrorista seguía vigente.

“La amenaza persiste y es muy real”, dijo Peter Clarke, jefe de la unidad antiterrorista de la Policía Metropolitana el viernes. “No debemos caer en la complacencia”.

La investigación ha progresado rápidamente. El miércoles, agentes antiterroristas en Birmingham detuvieron a Yasin Hassan Omar, un somalí de 24 años, sospechoso de tratar de provocar una explosión en un subterráneo cerca de la estación de Warren Street el 21 de julio.

El viernes, la policía detuvo en Londres a Muktar Said Ibrahim, o Muktar Mohammed Said, de 27 años, sospechoso de colocar explosivos en un autobús, y a Ramzi Mohammed, quien presuntamente trató de provocar una explosión en la estación Oval del subterráneo.

Otro detenido no fue identificado oficialmente, pero la agencia noticiosa Press Association, citando fuentes policiales, dijo que se trata de Wahbi Mohammed, de 23 años, hermano del presunto atacante de la estación Oval.

La policía ha dicho que podría haber un quinto participante en los ataques fallidos, pero no ha dicho si lo han capturado.