Amigo del país: Jean Lacouture

Pocos lo rememoran aquí, sin embargo fue admirado en Europa y fue amigo del pueblo dominicano. Jean Lacouture acaba de despedirse de nosotros, después de haber sido uno de los más grandes periodistas de guerra, reportero de trincheras, amante de la verdad, de lo humano y de la justicia. Me recuerdo de él como reportero de guerra en Vietnam, informando días tras días sobre la proeza de una nación que terminaría no solo como vencedora sino como admirada del mundo entero, por ser un pequeño David que obligaba al respeto de las demás naciones por su voluntad, su firmeza y su dignidad, y eso se supo gracias a imágenes y entrevistas, como las que hacía Jean Lacouture. Y como demostró ser un amigo del pueblo dominicano. Recordamos la película de René Fortunato “Abril, la trinchera del honor” nos mostró que la prensa internacional que vino al país para informar o “desinformar” estaba repleta de miembros de la CIA disfrazados de reporteros de guerra, excepto algunos, y entre ellos los reporteros enviados por Le Monde desde Francia para informar y cubrir la agresión de L. B. Johnson con el pretexto de “peligro de comunismo en el Caribe”. Recordarán que vimos dos periodistas entrevistando a Montes Arache en la cima de la Fortaleza Ozama, rodeados de balas y por fin Montes Arache los invita a agacharse: el del micrófono, alto con bigote, era Jean Lacouture. Él insistía en que Montes Arache explicara el porqué de la Revolución, y Montes Arache repetía que ellos “eran constitucionalistas” no comunistas. Más tarde, veíamos a Jean Lacouture sondeando soldados haitianos que insistían que “esa es una revolución constitucionalista”. Jean Lacouture difundió la esencia de la Revolución del 65, la vuelta a la Constitución. Fue su manera de ser libre, informando con honestidad. Después lo vimos entrevistando a esos campesinos desconfiados, describiendo las elecciones del 66, comparándolas con las del 63, ¡cómo votar libremente con fuerzas de ocupación omnipresente! Jean Lacouture con humor, sin comentarios personales, reportó al mundo los resultados que garantizaban a los EE.UU, tranquilidad y sumisión. Pues Jean Lacouture, en estos días de recordación, decidió partir, pero nos dejó sus magníficos reportajes de guerra, donde se empeñó en mostrar al mundo la valentía de un pueblo pequeño que se peleó contra el más grande.

Sin él, pocos lo hubieran creído, había que ver esas imágenes, esas entrevistas, para confirmar que sí, en el Caribe, un país chiquito, venció a esos aguerridos soldados, que no sabían que les esperaba lo peor en Vietnam.