Anciana 103 años pide ayuda para terminar vivienda

Reportaje a Doña Maria Flores de 103 años de edad.Hoy/Fuente Externa 24/5/14

Especial para Hoy. Con lágrimas y recostada en un mueble, la señora María Flores, de 103 años de edad, afectada por los dolores que causa el virus de la chikungunya, habla de su anhelo de una mano amiga de las autoridades para que le ayuden a terminar su casa, ubicada en el sector capitalino La Yagüita, en Los Jardines del Norte.

“Yo quisiera que me la arreglaran, pa’ no viví así como vivo”, dijo al hablar de las precarias condiciones de su estrechisíma vivienda de block y zinc, a medio construir, tiene dos habitaciones, una sala en la que cocinan y un pequeño baño.

María Flores dice que algunas veces por las noches, escucha pasos y piensa que son delincuentes que van a meterse a la casa para agredirla y teme. Mientras sollozaba, la anciana decía que su único deseo es que le reparen la casita, para que los pocos días que le quedan poder vivirlos segura y tranquila. Flores nacida en Cenoví, San Francisco de Macorís, procreó ocho hijos, los que crió con lo único que sabía hacer, trabajar la tierra y vender el poco producto que cosechaba.

Con voz cortada la señora hablaba de cómo fue su vida en sus años de juventud, y el trabajo que pasó para criar sola a sus hijos. “He pasa’o mucho trabajo, mucho de todo”, dijo. Al llegar a la capital, después de vivir en Piedra Blanca, Bonao, puso un ventorrillo de víveres frente a la empresa Dominican Watchman, en la avenida John F. Kennedy, y luego cambió de negocio y comenzó a vender comida para ayudar a su hija y a mantener a su familia.

“Vendiendo mis cositas ahí, viviendo mi vida pa’ cría mis hijitos”, expresó.

Dijo, además, que luchó para sobrevivir sin la ayuda del padre de sus hijos, a quien define sonriendo como un vagabundo, y por esa razón tuvo que tirarse a la calle y desde entonces vivió sola con sus hijos, por lo que no pude realizar ningún tipo de estudio. “El estudio mío era trabajá y trabajá”.