Anfiteatro municipal sigue en la disputa

22_08_2016 HOY_LUNES_220816_ ¡Alegría!1 D

Opiniones encontradas continúan produciendo las declaraciones del nuevo alcalde del Distrito Nacional, David Collado, en relación a que no habrá conciertos en el anfiteatro municipal Nuryn Sanlley, que funciona en el Parque Iberoamericano desde enero de 2015, cuando fue inaugurado por el ex alcalde Roberto Salcedo.

César Suárez dijo que espera que el alcalde Collado cumpla con la palabra de que respetará los contratos con empresarios que ya tenían las fechas apartadas.
Luis Medrano. El empresario artístico Luis Medrano dijo a ¡Alegría! que el objetivo del anfiteatro siempre fue apoyar el desarrollo cultural, tanto popular como clásico.

“Está justamente en un sector muy importante de la ciudad, rodeado de un conglomerado de vecinos que tienen años residiendo ahí, con clínicas, hospitales, iglesias, escuelas, universidades y vías de tránsito alto. Como escenario para grandes conciertos es imposible, carece de parqueos y no hay forma de que el sonido no se eleve y moleste todo el entorno. Considero que debe de ser usado con prudencia para eventos clasificados y para obras de teatro, conciertos clásicos y ballet”.

Raphy D’ Oleo. En tanto Raphy D’ Oleo precisó que “nada es absolutamente malo o bueno. La oposición de los vecinos permite reorientar el uso que se le estaba dando al anfiteatro. “Siendo el único aforo multitudinario de bajo costo, mal pudiera no aprovecharse para permitir la actuación de artistas dominicanos que no tienen recursos económicos para grandes salas”. Añadió que el artista local solo realiza producciones especiales para conseguir nominaciones a la más importante premiación del país y sabe que por los costos de producción y la ausencia casi total de patrocinios estos no resultan rentables.

“Una alianza estratégica entre el Ayuntamiento y la junta de vecinos podría formar un patronato dirigido por ambos, creando las reglas de juego para que se realice una presentación mensual con artistas dominicanos entre 8:00 y 11:00 de la noche bajo el más estricto criterio de dominio del volumen de sonido, organización, montaje y seguridad”.

D’ Oleo expresó que las exigencias de los artistas internacionales obligan a los empresarios a alquilar grandes equipos de sonido, y la parafernalia del montaje hace que la tranquilidad de la zona se vea afectada durante varios días con la consiguiente y justificada incomodidad de los residentes. Significó que si el ayuntamiento instala sonido, luces y pantallas fijas en el lugar y aplica los estándares internacionales de sonorización, los problemas serian resueltos satisfactoriamente. Raphy D’ Oleo considera que después de una inversión tan cuantiosa en esa estructura y la ausencia de locales multitudinarios para eventos populares, lo menos que se puede pedir es que ambas partes lleguen a un punto de entendimiento que beneficie al arte nacional.

Amable Valenzuela. “No deben suspender los conciertos populares en el anfiteatro.

Hay que buscar solución de parqueos, techar el sitio, si es posible, para evitar los ruidos hacia el exterior”, opina Valenzuela, señalando que “cerrarlo sería cerrar un espacio al público que no puede pagar para ver un show en el Teatro Nacional, el hotel Jaragua, o que no tienen la posibilidad de trasladarse a Punta Cana, La Romana y otros escenarios”.

Ramsés Peralta. “Es un buen escenario de unas dos mil personas que le hace falta al entretenimiento.

Cerrarlo sería un duro golpe para el espectáculo, independientemente de los conflictos con los vecinos. Hay que respetar a los residentes y se le puede buscar una solución, que los shows no pasen de las 11:00 de la noche, bajar los decibeles del sonido y otras medidas, porque la música, el humor, el teatro, necesitan una locación como esa”.

Engelbert Landolfi. El “manager” de Miriam Cruz, dijo que “la inversión que hizo el Estado en la construcción de ese anfiteatro no se puede perder. Hay que verlo desde ese punto de vista. Lo que tienen que hacer es ponerse de acuerdo con los horarios de los conciertos y ver el nivel de decibeles para que no moleste a los vecinos”.