Angela Peña – Solidaridad con Galeno

Muchos amigos del doctor Fernando Luna Calderón (Galeno), internado en un hospital de Italia donde es tratado por la rara enfermedad que supuestamente le produjo un hongo, en el Museo Nacional de Historia Natural, del que era director al momento de ser atacado, se conmovieron ante el dramático desamparo en que se encuentra el consagrado antropólogo. Unos escribieron. Otros llamaron preguntando su teléfono. Algunos comentan que a Galeno no lo afecta el padecimiento tanto como sentirse solo, olvidado, despreciado por funcionarios y allegados a los que ha llamado y no le responden, por un Gobierno que debería asumir como su responsabilidad el destino de este servidor abandonado a su suerte.

Tal vez unas palabras de preocupación, aliento, apoyo, reconocimiento, apacigüen un poco sus dolores y desengaños. Un amigo común ha autorizado ofrecer su teléfono al que deben llamar para un saludo breve, recordando que está en lecho de enfermo, entre las 7:00 de la mañana y las 2:00 de la tarde. Es el 011 39 333 46481 70. Para el apreciado profesional debe ser grato, por otro lado, conocer estos comentarios enviados a HOY, al enterarse de su condición:

De José R. García Pascal, St. Lawrence, Estados Unidos: “Querida Angela: Leí emocionado tu artículo sobre Galeno, lleno como siempre, de una desgarrante sinceridad y buena intención. Es una lástima que esas cosas sucedan en un país listo a cooperar con una Serie del Caribe, carnavales y costosos viajes oficiales, pero obviamente en la escala de valores oficial, la vida humana ocupa, sin dudas, un muy lejano lugar. Y de los amigos y conocidos de Galeno, ni hablar, qué distinto sería si hubiese ganado un jugoso premio o una distinguida posición oficial…”

De Francisco Rodríguez de León, Nueva York: “Angela: ¿Cómo es posible que el Estado deje morir a un funcionario afectado por una enfermedad fruto de la negligencia de un organismo de ese propio Estado (Secretaría de Cultura)? ¿Qué dice el secretario Raful? ¿Y Moya Pons, de Medio Ambiente? ¿Y Rodríguez Soldevilla, de Salud Pública? ¿Y la Academia de Ciencias? ¿Qué podemos hacer todos?”.

De Robin, Santo Domingo: “Y mientras, el Estado entrega a los políticos, con recursos del pueblo, más de 400 millones para financiar esta campaña electorera, para cubrir los gastos en propaganda, ensuciando las ciudades, contaminando visualmente el medio ambiente, dando privilegios a ciertos grupos. Todo ese dinero mal gastado no tiene mucha diferencia en el Peme, Renove o campaña. Es un uso asqueroso del dinero que todos contribuimos a recaudar. Mientras tanto, un buen hijo de la patria muere, como tantos otros, en medio del más espantoso abandono”.