Anteproyecto Ley contiene solución caos tránsito SD

19_11_2015 HOY_JUEVES_191115_ El País7 E

La solución definitiva al caos en el tránsito del Gran Santo Domingo está contenida en el anteproyecto de Ley de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, que cursa en el Congreso desde 2005, que establece los mecanismos para sustituir el obsoleto sistema de concho por uno colectivo.

Así lo explica el experto en el tema, ingeniero Onéximo González, uno de los propulsores del proyecto, quien señala que la pieza está en el orden de prioridad de la Cámara de Diputados, contiene hasta el tipo de financiamiento para sustituir las más de 20 mil chatarras que circulan por las calles, la participación del sector privado y el trazado de las vías.

También, la unificación en un instituto, de las once entidades que actualmente intervienen en el transporte.

González, vicepresidente de proyecto de Transporte y Vialidad, S. A. (Transvialsa), atribuyó el desorden en el tránsito en que desde el principio que llegó el primer vehículo al país no se pensó en el peatón, en el transporte masivo, sino en el individual, lo que se ha mantenido hasta el momento.

La demanda. Revela que la demanda en Santo Domingo es de alrededor de tres millones de viajes diario, que entre un 85 a 90% se desplazan en los carros de concho, en una flota vehicular de entre 20 y 30 años.

El anteproyecto contempla establecer un impuesto de dos pesos por galón de combustibles, equivalente en 2005 a 5 centavos de dólares, con el objetivo de modernizar la movilidad urbana en el que participen los grandes sindicalistas, como ha sucedido en otras capitales como Bogotá, Guatemala, Brasil y otros de la región.
Fundamental. Dice que llegó el momento de que se apruebe el proyecto de Ley para que el transporte masivo de pasajeros sea la prioridad, tras asegurar que generaría seguridad, protección al medio ambiente, economía para los usuarios y menos consumo de combustibles.

Sostiene que la masificación del transporte conlleva el trazado de carriles exclusivos, así como el cambio de dirección en muchas vías que actualmente no corresponde con la realidad.

Tomó como ejemplo, que una avenida como Winston Churchill o Abraham Lincoln, especializa un carril solo para el tránsito de autobuses colectivos, articulados, con capacidad de 100 a 180 pasajeros.

Asegura que este tipo de sistema conlleva que por cada 200 carros que se saquen de las vías introducir cinco o diez autobuses, con lo que la congestión disminuiría notablemente y con ello la descontaminación.

Explica que el anteproyecto también contempla el uso de combustible amigable al ambiente para el transporte masivo, las multas mediante cámaras inteligentes y criminaliza la violación de los semáforos en rojo y el exceso de velocidad.

“Esa ley recoge todas las malas costumbres y la penaliza, la criminaliza, no a la voluntad de un agente de tránsito, no, está establecido en el anteproyecto de Ley en función del salario mínimo para que no se desactualice”, explica.

Expresa que la Ley también establece que una parte de las multas van al organismo regulador para financiar agentes bien pagado y fiscalizadores bien capacitados.
Incluyente. Aclara que este transporte masivo se haría bajo la figura del fideicomiso, según establece el anteproyecto, que es un acuerdo entre los transportistas y la entidad del Gobierno que maneje el sistema, para hacer la transformación.

Sostiene que mediante acuerdo se hace la transformación, con los recursos se emiten bonos para comprar las chatarras para limpiar la ciudad, mientras los transportistas se convierten en empresas privadas con seguridad social, salario decente, ocho horas de trabajo, mientras el usuario recibe un servicio de calidad.

Advierte que para transformar el transporte público urge la aprobación de la Ley en poder del Congreso.

ZOOM

Demostración

El ingeniero Onéximo González
señala que en una vía por donde
circulan 180 vehículos estos pueden
ser retirados y en su lugar colocar
tres o cuatro autobuses que
lleven la misma cantidad de pasajeros.
Sostiene que hay que
priorizar al peatón, no al ciudadano
en particular.