Anticristo toma notoriedad abismal

GUATEMALA (AP) _ El puertorriqueño José Luis de Jesús Miranda, autoproclamado “el Anticristo’’, ha cobrado notoriedad desde que sus seguidores se tatuaron el número 666 y rompieron imágenes religiosas.

Dice que llegará a Guatemala el sábado a pesar de que le han prohibido el ingreso.

“Más que todos los títulos exorbitantes que se atribuye, lo siniestro es el poder que ejerce sobre sus seguidores… Busca atención, escandalizar y siempre trata de superar lo que hizo anteriormente’’, dijo en una entrevista con la AP el profesor de teología de la Universidad Internacional de la Florida que ha estudiado la iglesia de Miranda, Daniel Alvarez.

Luego que sus seguidores rompieron imágenes religiosas en El Salvador y desfilaron por Guatemala y Honduras mostrando sus tatuajes, los gobiernos de la región emitieron disposiciones para impedir que Miranda pudiera entrar a estos países.

En El Salvador le prohibieron la entrada de forma indefinida y en Honduras el presidente Manuel Zelaya le vinculó a las violentas pandillas juveniles que asolan el país.

   El “Anticristo’’ ha decidido desafiar la prohibición de las autoridades guatemaltecas y anunció que el sábado participará en el seminario mundial de la iglesia y celebrará su cumpleaños 61 con los miles de fieles de la región que se espera lleguen al país a verle en persona.

   El director de migración, Santos Cuc, dijo que a Miranda no le pueden impedir salir de Estados Unidos en su avión privado y que cuando llegue a Guatemala, al pasar por la ventanilla de migración le recordarán que tiene prohibido ingresar al país.

   Miranda basa su mensaje en una interpretación personal de las epístolas del apóstol Pablo, de las que extrae que ya no existe el pecado, que el demonio fue eliminado por Cristo y que sin importar las acciones de una persona, será “Salvo, siempre Salvo’’ o SSS, como dicen el tatuaje que tiene en uno de sus brazos.

   El líder de Creciendo en Gracia, una iglesia fundada en 1986, comenzó con seis seguidores en el patio de su casa. Se proclamó apóstol en 1998 y se hizo llamar “El Otro’’. Desde entonces ha tenido varios títulos como “El Edificador’’, “Hijo del Hombre’’ y, en 2004, dijo ser “Jesucristo Hombre’’ ya que Cristo se le había aparecido en Massachusetts cuando tenía 33 años.

   Pero el apelativo que más revuelo ha causado fue cuando el 21 de enero Miranda se levantó las mangas de la camisa para revelar que se había tatuado el número 666 en el otro brazo y dijo que era el Anticristo. Esa cifra es, según la Biblia, el número que impondrá a los hombres La Bestia, un ser diabólico que gobernará en los días antes del fin del mundo.

   Además de tatuarse, los fieles de la iglesia son conocidos por dar grandes porcentajes de sus ingresos a “Papi’’, como conocen a Miranda.

   “Claro que dan el 50 y el 80% (de sus ingresos)… cuando alguien está agradecido lo manifiesta a través de un regalo y la gente está agradecida por la libertad que les ha dado’’, dijo su Obispo de Obispos, su mano derecha, Carlos Cestero.

   La libertad a la que se refiere es a pertenecer a una iglesia entre cuyas máximas figura la de “Todo es lícito, pero no todo conviene’’ en referencia a que nada es pecado. Así, no sorprenden las palabras del pastor Luis “lu’’ López Suazo, un travesti de Antioquia, Colombia, que asegura haber sido violado por un sacerdote. “Si me miras mi carne, verás un simple marica, pero si me oyes vas a escuchar el mensaje de papá, Jesús Miranda’’.

   Otro de los argumentos recurrentes de su mensaje es la crítica a las iglesias evangélicas y a los sacerdotes católicos a quienes acusa de ser “todos unos violadores de niños’’. “Lo dijo Pablo: vendrán doctrinas de demonio que prohibirán casarse y sacerdotes son hombres que necesitan sexo y como no pueden hacerlo con mujeres pues buscan niños’’, añadió Cestero.

   Así como Recinos, quien tiene 11 años de pertenecer a Creciendo en Gracia, en la mañana de un domingo cualquiera es posible ver a entre 80 y 100 “anticristos’’ en una discoteca de moda de esta capital reunidos para escuchar los “calqueos’’. Estos no son más que la transmisión vía internet del mensaje de su máximo líder y única persona autorizada en el mundo para predicar en nombre de Creciendo en Gracia.

   “A veces nos delega a otros, pero sólo decimos su palabra, su mensaje porque es una sola enseñanza la que hay y una unidad del espíritu’’, apuntó Cestero.

   Aunque Miranda no ha pedido directamente a sus seguidores que se tatúen el número, cientos de ellos se han marcado con el 666 en los 35 países donde la iglesia dice tener presencia.

   “Yo le quería demostrar mi amor al apóstol, demostrarle a todo el mundo que soy una anticristo’’, dijo Andrea Recinos, de 18 años mientras un tatuador le hacía en la espalda una figura del 666 encerrado dentro de unas alas de ángel.