Apagones por descuadres

Las prolongadas interrupciones del suministro de electricidad que afectan la vida familiar y actividades empresariales con daños de diferentes grados son, evidentemente, el precio a pagar por una falta de armonía operativa entre factores de un conjunto en el que las partes deben complementarse en sus cometidos. Las distribuidoras, de considerable déficit en el cobro de energía despachada, eluden con súbita y empeñosa estrategia los costos altos de algunas plantas privadas de generación pero lo hacen aunque no dispongan de opciones de mejores precios en parte porque la instalación de Punta Catalina no ha encajado todavía como se esperaba.

Además, labores de mantenimiento de unidades irrumpen con evidente falta de planificación en tiempo de mayor presión de consumo. El concepto “Sistema” en esta materia está por los suelos en momentos en que entidades públicas y privadas que deben funcionar alineadamente para garantizar la prestación de un servicio vital para que todo se mueva, tienen desconectados aspectos claves de sus desempeños con subutilización de capacidades instaladas y brusco cambio de esquema en sus relaciones para la adquisición y disponibilidad de energía, muy en perjuicio de la parte débil compuesta por los consumidores, primordiales solo como destinatarios,pero con poca influencia sobre aquellos que tienen la sartén por el mango y toman decisiones.

Con tiempo para buenas causas

Las alharacas plagadas de amagar y no dar y de excesivos y dudosos protagonismos entre bastidores para unas pérfidas reformas no deben restar atención a actos constructivos aportados también por legisladores. Acaba de saberse que muchos diputados son un efectivo canal para elevar a la consideración pública sus comprobaciones de depredación de recursos naturales acaecida en sus jurisdicciones. Sus informes se han convertido en un reto para otras incumbencias del Estado. Sucede que por varias provincias, inexplicablemente alejadas de la vista de autoridades, extraen destructivamente materiales de ríos y son explotados agrícolamente terrenos vedados por ley . También se deforesta en puntos cordilleranos sin autorizaciones comprobadas. Hay arroyos a punto de extinguirse y laderas peladas en parques nacionales. Diputados: así se hace patria.