Apertura del año escolar a destiempo

El presidente de la República, licenciado Danilo Medina, acompañado de la primera dama doña Candy Montilla, de la ministra de Educación Josefina Pimentel, y de otros funcionarios de su gobierno, declaró formalmente iniciado el año escolar 2012-2013, en una ceremonia celebrada el 20 del mes en curso en el Centro Educativo Cristo Rey del municipio de San Juan, provincia de San Juan de la Maguana. Más de dos millones de niños y adolescentes regresarían a las aulas después de unas cortas vacaciones de verano, para recibir docencia de parte de los más de sesenta mil maestros que sirven en las escuelas públicas y en los colegios privados.

Tres días después de haberse iniciado las clases, la tormenta tropical Isaac produjo daños de consideración a su paso por la costa sur de la República Dominicana: miles de personas desplazadas, decenas de localidades incomunicadas, cientos de viviendas anegadas, graves daños a la agricultura, y otras calamidades.

La prudencia aconseja no iniciar el año escolar en pleno verano en medio de la temporada ciclónica. El hacerlo encaja en la categoría de “lo que hay que corregir”.

Desde que los religiosos franciscanos, mercedarios y dominicos fundaron en esta isla los primeros establecimientos docentes, a principios del siglo 17, las escuelas primarias, los politécnicos y los liceos secundarios iniciaban sus actividades a mediados de septiembre o a principios de octubre. Pero, hace unos años que dicho calendario fue reformulado. A partir de entonces, las clases comenzaron a abrirse en el mes de agosto, distinto a como por siglos se había hecho. Por suerte, al principio no ocurrió nada. Los ciclones no impactaron directamente en La Española. Pero, la suerte nos no iba a durar para siempre.

¿Cuántas escuelas y aulas resultaron dañadas como consecuencia del paso de la tormenta Isaac por costas dominicanas? No lo sabemos con exactitud; pero, nos atrevemos a afirmar que han sido muchas.

 La ministra de Educación exhortó a los estudiantes, profesores y personal administrativo de las escuelas públicas a reintegrarse a sus labores a partir del lunes 25 de agosto. Pero, ¿Cuántas escuelas han sido ocupadas por personas desplazadas? ¿Cuántas aulas y laboratorios habría que reparar? ¿Cuántos padres de familias, incluyendo los propios servidores de Educación, se verán imposibilitados de asistir a su trabajo o de enviar sus hijos a las escuelas en esa fecha debido a los daños que les causó el paso de la tormenta Isaac?