Aprendiendo a dialogar entre ganaderos

Frank Tejada Cabrera.

El diálogo permite conocer los registros de producción, vacas secas y el total de vacas; inventario de semen, uso de semen por día, partos por día, nacimiento de la cría macho o hembra, nombre de la vaca y el toro; raza, color, hora de parir la vaca, dar calostro al recién nacido en horas fijas. Revisar la condición de la cría, el peso y luego llevar la ternera a la becerrera, el mismo día que nace. Vaca con más de 100 días sin preñar, es vaca con problemas de preñez y deben tener un tratamiento especial y si repite en el siguiente parto, debe venderse. Mantener sobre un 80% del total de vacas en ordeño y vacas secas por debajo de un 20 por ciento. La vaca tiene que parir cada 15 meses, aunque lo ideal sea anual. Vacas que paren sobre 16 meses, eliminar, porque no son rentables. Las novillas deben parir a los 2 años (ganado tabulado), para lograr esto, la novilla debe ser preñada a los 15 meses. Parida la vaca, poner el semen o el toro de 45 a 60 días después del parto, porque vacas que no estén preñadas a los 100 días después del parto, deben tratarse como problemas. El período de descanso es de 60 días, donde hay que preparar la vaca revisando el largo de las uñas, poner en cada pezón un protector de mastitis e inyectar selenio. En ese tiempo la vaca debe estar en un potrero con excelentes forrajes y agua potable permanente.

La alimentación de la vaca tiene que ser a base de pastos fertilizados y el alimento balanceado se proporciona en base a la producción de leche de cada vaca. Un profesional debe asesorar al ganadero en la alimentación. Mantener un inventario apropiado de medicina veterinaria preventiva, especialmente en la vacunación de leptospirosis, IBR, Brucelosis, etc. Establecer un plan estratégico de alimentación de las vacas, novillas preñadas, novillas en desarrollo y becerras. Llevar contabilidad de costo de producción por año. Producir sobre 8,000 litros de leche por hectárea y llevar las vacas al potrero, con una rotación en cada ordeño.

Las infraestructuras en la finca lechera deben ser con un confort apropiado a cada vaca, para que pueda potencializar la productividad. Nunca tener las vacas en cemento, únicamente puede estar en cemento cuando están en el comedero o en el ordeño, pero no en el sitio de descanso. La altura de las infraestructuras es importante (el techo debe estar a una altura de 7 metros), porque las vacas necesitan tener temperaturas por debajo de 28 grados Celsius, ya que por encima de esta temperatura baja la producción de leche.

La raza lechera debería ser el cruce de cebú con toro Holstein o Jersey o, el cruce de Senepol con Jersey o Holstein. La Gir lechera de Brasil existe en el país y tiene buen comportamiento. Cada ganadero debería tener conciencia de la calidad del toro, porque es vital para el desarrollo del hato. El diálogo entre ganaderos aumenta sus conocimientos, porque se aprende lo mejor de cada finca. Leche y carne es igual a genética, alimentación, agua, minerales, vitaminas y gerencia.