Apuntes de bolsillo

Siempre que voy a la capital, acudo a la calle El Conde, que fue, y sigue siendo, mi rincón favorito. Cerquita de allí viví, en ella laboré (HIZ del edificio Copello) junto a un formidable equipazo de locutores y comentaristas deportivos: Félix Acosta Núñez, Billy Berroa, Tirso Valdez, Fernando González Tirado, César Federico Larancuent, Manuel Ruiz Bastardo, Freddy Mondesí, Alfonso Martínez, Fabián Damirón, Rosa de la Rosa, República Saladín, María Medrano, Fernando Casado, Rafael Arredondo, Hugo Hernández Llaverías, Homero León Díaz, Ellis Pérez, Alfredo Hidalgo…

Paseo tranquilamente por aquella calle legendaria, amorosa, dando los pasos que me quedan y añorando los que dí.

Algo llama poderosamente mi atención; me detengo y observo el mal efecto que causa una construcción que maltrata la bella imagen del Altar de la Patria, lo mismo o parecido ocurrió en Madrid años atrás, en el edificio Torre de Valencia, que rompe la silueta de la Puerta de Alcalá y que causó un  barullo colosal en la prensa y opinión pública española.

En HOY del 28 de junio leemos con interés el artículo de Edwin Cott, titulado Visión urbana y social del parque Independencia.

 Hago mío el párrafo que dice: “La falta de previsión urbana para regular el entorno del Altar de la Patria permitió que nuevas construcciones como el canal 5, agrediendo urbanísticamente al Altar de la Patria, empequeñeciéndolo y arrebatándole el eje del conjunto”.

Lo mismo ocurrió en Madrid, como dije, y no pasó nada. Aquí tampoco nada más se dirá…

Gracias a aquel error arquitectónico o pasajístico que me da oportunidad de rememorar a esos colosales compañeros de la radio de Frank Hatton y Pote (Luis Victoria), que merecen, todos y cada uno, el más grande elogio a su imperecedero recuerdo “Hoy por Hoy”, como diría Félix.