Apuros económicos asfixian a OMSA

POR LLENNIS JIMÉNEZ
Si la Oficina Metropolitana de Servicio de Autobuses (OMSA) quiere seguir operando tendrá que decidir entre aumentar los pasajes de RD$5 a RD$10, y los de RD$10 llevarlos RD$15, o cancelar la mitad de su personal, debido a que la crisis financiera la ahoga, afirmaron ayer fuentes ligadas a la entidad.

En la actualidad, la entidad cuenta con 4,200 empleados. La mayoría son conductores de autobuses. El descalabro de este transporte, afirmaron, afecta a más de 5 millones de dominicanos que mensualmente se transportan en estos vehículos. Se empieza a evidenciar la desesperación de los usuarios que cada día abordan los 410 autobuses y que se ahorran en promedio RD$40 por día.

Los informantes revelaron que la OMSA ha tenido que reducir significativamente su servicio de transporte público de pasajeros en el Distrito Nacional, la provincia Santo Domingo y la ciudad de Santiago, porque mensualmente le recortan entre 18 y 22 millones de pesos de su presupuesto.

Dijeron, además, que a la entidad ya le avisaron que se le efectuará una disminución de RD$30 millones en sus asignaciones del último trimestre de este año.

Expresaron que la deuda de RD$180 millones que tiene el organismo con todos sus suplidores amenaza con profundizar a niveles alarmantes la falta de autobuses.

Indicaron que los acreedores de combustibles, de gomas, de baterías y de otros productos insisten en que se les pague la deuda atrasada.

Señalaron que la tercera alternativa que tiene el director de la OMSA, Ignacio Ditrén, para evitar que ese servicio de transporte gubernamental desaparezca en este momento, es lograr que el presidente Leonel Fernández le aumenta la ayuda, tal que le ha manifestado en reiteradas ocasiones.

Declararon que la OMSA atraviesa por una segunda dificultad y es que ahora no se sabe de quién depende el organismo, si de la Secretaría Administrativa de la Presidencia, como se entendía hasta ahora, o si habrá sido transferida a la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET), que dirige el secretario de Estado Diandino Peña.

Según las personas consultadas, la crisis de la OMSA tendría que ver con el “indolente” trato que, según afirman, Diandino Peña le estaría dando a Ditrén, pese a que éste favorece la construcción del Metro que el secretario de Estado ideó.

Hay quienes consideran que el celo político podría ser una de las razones.

El pasado ocho de agosto, Ditrén declaró que debía recurrir al Mandrake el Mago para enfrentar la crisis económica, debido a que en los pasados dos meses le habían recortado RD$31 millones. Ya para ese mes de agosto se le dijo que le quitarían unos RD$13 millones.

También dijo que ameritaba entre 20 y 30 autobuses para completar el servicio de las rutas urbanas. Sin embargo, al calcular la necesidad de unidades por cantidad de corredores, se evidenció que son cientos los vehículos que se requieren para suplir la demanda.

La situación financiera de la OMSA se agudiza, luego de que su director manifestara que para este año tenían previsto recaudar RD$325 millones, una cifra superior a la del 2005. Los ingresos que le genera el pago de los usuarios es de cerca de RD$42 millones diarios, debido a que transporta el diez por ciento de los pasajeros.

Los planes de Ditrén de reconvertir los motores de 80 autobuses para que funcionen con biodiesel o gas natural, parecen alejarse, así como sus aspiraciones de que el presidente de la República le compre más unidades nuevas. Por falta de dinero, se deberá postergar el programa de reparación de los autobuses destartalados, los que representan una gran parte de la flotilla.

De acuerdo con allegados al director de la OMSA, quien es secretario de Asuntos Municipales del gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD), la carencia de recursos que tiene Ditrén para continuar con el nivel de servicio que había logrado y ante las promesas incumplidas en el Palacio Nacional, le han cambiado hasta la manera de ser. Sobre, todo, porque con la escasez de autobuses las presiones son constantes en su despacho.