Aquino: “es lamentable desplome del Escogido”

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POR ENRIQUE ROJAS
ESPNdeportes.com
MIAMI .-
El mero hecho de escuchar su nombre ponía a temblar a sus rivales de la selva beisbolera invernal caribeña. Hubo una vez en que decir Leones del Escogido era sinónimo de poder, destreza y peligro.

Hubo un tiempo en que el Escogido era la segunda gran fuerza de la pelota dominicana, solamente detrás de los Tigres del Licey, y sus enfrentamientos con los Tigres eran el plato fuerte de una isla que come, respira y siente béisbol.

El Licey se ha adueñado de la capital dominicana

Incluso, érase una vez en que el Escogido fue un absoluto y tirano “Rey de la Selva” en el béisbol quisqueyano, llegando a ganar cuatro coronas en cinco temporadas (1987-1992) y seis en un tramo de 12 años (1980-92).

En esa gloriosa época, los melenudos atraparon sus dos coronas de la Serie del Caribe (1988 y 1990).

Los escarlatas ganaron los primeros tres torneos y cinco de los primeros seis de la época con luces (a partir de 1955).

Entonces el león era majestuoso y el depredador más despiadado. Su melena rojiza brillaba efusivamente en el ardiente calor tropical y sus rivales poco podían hacer para escapar de sus ataques rápidos y mortales.

Dice un viejo refrán que “todo tiempo pasado fue mejor” y aunque no sabemos exactamente quien lo dijo por primera vez, perfectamente podría ser el slogan del Escogido de los últimos tiempos.

El Escogido luce como un león viejo y desdentado, que de infundir temor ha pasado a causar risa entre sus rivales. Su decadencia provocó que los partidos contra Licey no tengan el atractivo de antaño.

Ahora la rivalidad más seguida en la liga es la que tienen Aguilas Cibaeñas y Licey.

Incluso, los Gigantes del Cibao, el más joven de los clubes dominicanos, ha pasado por encima del Escogido en prestigio e importancia.

Entrando al fin de semana, el Escogido había perdido siete partidos consecutivos para colocar su foja en 11-18, a 2.5 juegos de las Estrellas Orientales (13-15) en la batalla por el cuarto lugar, que es la última plaza a la postemporada de la liga.

El conjunto ha utilizado tres managers esta temporada (Dan Treanor, Teodoro Martínez y Héctor De la Cruz) y ahora ha utilizado 20 en las últimas 10 temporadas, lo que debe ser un récord mundial para el béisbol profesional.

Tras una contundente derrota 11-0 ante el Licey el pasado domingo, el presidente del Escogido, Julio Hazim, no solamente nombró su tercer manager de la temporada, sino que además despidió a tres jugadores importados.

Antes de eso había licenciado a varios peloteros nativos y hasta puso un uniforme y metió en la cueva del estadio al gerente general Pablo Peguero.

“Lo que más llama la atención, y considero lamentable, es que en esta primera mitad de la temporada el equipo ha perdido la conexión con los valores y símbolos tradicionales del Escogido”, dijo Daniel Aquino, el último presidente del Escogido que ganó un campeonato.

“Desde el gerente general hacia abajo, no hay un solo hombre con vinculación relevante a la historia del equipo”, agregó Aquino.

En su gestión de 17 años, incluyendo 15 como presidente (marca de la franquicia) Aquino llevó al Escogido a dos campeonatos, siete finales (récord), tres títulos de la serie regular (récord) y siete “City Champ” (récord).

El famoso “City Champ” (“Campeón de la Ciudad”) se otorga al ganador de la serie particular entre Licey y Escogido, que comparten el estadio Quisqueya de Santo Domingo. Hubo un momento en que para los seguidores de ambos clubes el “City Champ” era tan importante como ganar la temporada.

Como se puede ver, la debacle del Escogido ha provocado un desinterés marcado de los aficionados, afectando incluso la manera en que se comercializa la liga dominicana.

Muchas cosas han pasado desde que el Escogido, presidido por Aquino, ganó su última corona de campeón: Felipe Alou comenzó y terminó su carrera como manager en las Grandes Ligas, Sammy Sosa pegó 559 de sus 588 jonrones en Grandes Ligas y República Dominicana ganó siete títulos de la Serie del Caribe.

El Escogido no gana desde la temporada 1991-92 cuando Alou obtuvo su cuarto título como manager con el único equipo al que ha pertenecido en una carrera de casi 50 años en el béisbol dominicano.

Sosa pegó un cuadrangular clave en el tercer partido, cuando el Escogido venció 12-5 a las Estrellas y se dirigió a una barrida en cuatro choques.

Desde entonces, Alou hizo una carrera de dirigente en Grandes Ligas, donde ganó más de mil partidos con Montreal y San Francisco y consiguió un premio de Manager del Año. Sosa se convirtió en el mayor jonronero latinoamericano de Grandes Ligas y aunque no ha anunciado oficialmente su retiro ya comenzó el conteo regresivo hacia su elegibilidad de aparecer en las boletas del Salón de la Fama de Cooperstown para el 2011.

La racha de 14 años sin ganar es la más prolongada en la historia de la franquicia, que fue fundada en 1921.

Molestos por la sequía de títulos, los aficionados más extremistas del Escogido reclamaron cambios drásticos en la oficina central y la cabeza de Aquino se convirtió en su blanco preferido.

Luego de soportar ataques despiadados, incluyendo intentos de agresión física, Aquino y su hijo, Daniel Aquino Hernández, decidieron ceder el control del equipo a Hazim.

Los resultados de las últimas tres temporadas muestran que realmente el Escogido pasa por una grave crisis, pero que la misma no era responsabilidad absoluta de Aquino.

El Escogido tiene marca global de 49-70 y podría quedarse fuera de la postemporada por segunda ocasión en tres temporadas de la era Hazim.

“Los mismos aficionados y prensa especializada que nos atacaba señalaban al Escogido como favorito para ganar en cada inicio de una temporada, un reconocimiento al esfuerzo que hizo la directiva por poner el mejor equipo en el terreno”, dijo Aquino.

“Por razones ajenas a la oficina, los resultados en el terreno no coinciden con la calidad del equipo en el papel”, agregó Aquino.

En el béisbol como en otros asuntos de la vida, los resultados son los que importan y los del Escogido en los últimos tiempos lo hacen lucir como un león viejo, herido y muy cansado para pelear.

Nota: Julio Hazim no respondió una solicitud del columnista para hacer sus comentarios sobre la situación del Escogido.