Argentina refuerza medidas de seguridad

BUENOS AIRES (AFP).- El gobierno argentino “reforzó la seguridad y aumentó precauciones”, al haber sido alertado sobre la posibilidad de que Buenos Aires sea blanco de un atentado terrorista en los próximos días, informó este miércoles el ministro de Defensa, José Pampuro.

“Efectivamente, hemos recibido a través de los servicios de inteligencia del Estado y de las Fuerzas Armadas, una presunción de distintos organismos de inteligencia internacionales sobre la posibilidad de que Argentina tuviera algún tipo de problemas de este tipo”, advirtió Pampuro en declaraciones a radio Mitre.

Aseguró que “la información habla de objetivos norteamericanos, británicos y españoles. Es seria y proviene de dos servicios de inteligencia internacionales”.

Pampuro reveló que el Gobierno “le presta mucha atención” a estas advertencias, por lo que las autoridades “han incrementado la vigilancia en algunas zonas estratégicas del país”.

El ministro explicó que el martes, junto a su par de Justicia y Seguridad, Gustavo Béliz, estuvieron trabajando “en el reforzamiento de la seguridad y el aumento de las precauciones para detectar alguna pista más firme”.

“Tengo entendido que hay varios países involucrados en esto (peligro de atentados) y la Argentina es uno de ellos”, indicó Pampuro.

El ministro recordó que hace “cuatro o cinco meses hubo una alerta y se tomaron todos los recaudos”, aunque señaló que en esta oportunidad la advertencia “llegó por distintos canales”.

El ministro del Interior, Aníbal Fernández, afirmó que su cartera “no ha tenido una notificación” formal sobre el alerta.

Fernández destacó la postura que tuvo Argentina “al unísono con otros países de Latinoamérica” de oposición a la invasión estadounidense a Irak, sin la aprobación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, lo que podría alejar a Buenos Aires como eventual blanco de atentados.

Durante el gobierno del ex presidente Carlos Menem (1989-99), Argentina fue blanco de dos atentados terroristas, el primero en 1992, contra la embajada de Israel, y el segundo en 1994 contra la sede de la mutual judía AMIA, en Buenos Aires, que dejaron un total de 114 muertos y unos 500 heridos.

Menem había enviado dos buques de la marina de guerra para apoyar la coalición liderada por Estados Unidos en la primera guerra del Golfo en 1991 y había retirado a Argentina del Movimiento de Países No alineados.

El presidente de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), Abraham Kaul, advirtió el miércoles que el país sudamericano pordría ser “un blanco más fácil” que las potencias mundiales para un eventual atentado, pero dijo que aún no recibió oficialmente “ninguna información” en ese sentido.

“Desde 1994, estamos con las medidas habituales de seguridad”, dijo el dirigente de la comunidad judía.

Kaul estimó que Argentina “es un país débil en su seguridad”, y detalló que tiene “fronteras muy amplias, difíciles de controlar; una justicia débil y, con un alto grado de corrupción, cualquier miembro de una fuerza como las de seguridad, puede participar de un atentado por cuestiones de dinero”.

El dirigente recordó los recientes ataques en Turquía, al señalar que los terroristas “lo hicieron en un país más débil intentando golpear a Inglaterra”, que participó de la invasión a Irak.

En ese sentido, estimó que “siendo un país más débil en seguridad, Argentina puede ser un blanco más fácil”, aunque afirmó que “hoy Argentina está mucho mejor preparada que en 1994, cuando fue el atentado a la AMIA”.