Artesanos requieren financiamiento y pagos puntuales de sus facturas

26_10_2015 HOY_LUNES_261015_ Economía2 E

Los artesanos dominicanos no cuentan con financiamiento y se quedan sin capital de trabajo porque entregan a crédito las mercancías por período que llegan hasta los dos y tres meses.

Para enfrentar esta situación piden que sea creada una ventanilla o un sistema de factoring para que los artesanos puedan vender las facturas pendientes de cobro.

Los artesanos criticaron que cuando venden a una tienda o un hotel deben esperar hasta 90 días para recibir el pago, situación que ahoga sus finanzas y le impide seguir produciendo más.

Así lo afirmaron los asistentes al Encuentro Económico del HOY, el director de Fomento y Desarrollo de la Artesanía (Fodearte), Miguel Pimentel Schouwé; el artesano Ramón Guillén, del taller de los Hermanos Guillén, en Yamasa; Andrés Escobosa Méndez, presidente de la Asociación de Mineros y exploradores de Sabana de la Mar y el Valle (Ameselva), y Carlos Ventura, encargado de relaciones de Ameselva.

El sistema de factoring o factoraje es una alternativa de financiamiento mediante el cual una empresa traspasa las facturas que ha emitido a un banco u entidad y a cambio obtiene de manera inmediata el dinero.

El director de Fodearte dijo que el apoyo financiero es muy importante para el sector y esta política permitiría que el artesano pueda ir a esa ventanilla y no tener que esperar 90 días para recibir su dinero.

Guillén explicó que los artesanos dominicanos viven en un círculo vicioso, pues venden sus mercancías y deben esperar mucho para cobrarla, y para volver a producir toman crédito caro y luego no tienen con qué pagar.

Agregó que obtener crédito es muy difícil para los artesanos, incluso para él, que tiene más de 20 años trabajando y tiene mucha presencia en el país. Indicó que está Banca Solidaria, pero solo otorga crédito muy pequeños.

Pimentel destacó que la artesanía mueve anualmente US$400 millones, pero menos del 10% es de artesanía local. Sin embargo, afirmó que el país tiene potencial para fabricar todas las piezas que demande el sector turístico, pero se debe cambiar la estructura productiva y tener créditos blandos.

Mencionó el ejemplo del Taller de los hermanos Guillén, en Yamasá, con creaciones de arte étnico caribeño, el cual suple al mercado local y exporta, y vende a muchos hoteles.

Indicó que los artesanos deben desarrollar unidades productivas y asociarse para avanzar.

Políticas dispersas. Pimentel abogó por que se formulen políticas de Estado bien dirigidas y trazadas, ya que hoy en día las acciones para apoyar la artesanía están muy dispersas y se manejan a través de departamentos ubicados en los ministerios de Cultura, Turismo, Medio Ambiente y Recursos naturales y Energía y Minas, entre otras.

Sin embargo, la institución que debe dirigir todas estas políticas, que es Fodearte, no tiene un presupuesto que se equipare al de esas instituciones y esta no tiene alcance a nivel nacional porque su presupuesto es limitado.

“Debe haber política definida que permita que esta artesanía llegue al turismo e impacte al país. Debería haber una entidad que dirija todas las políticas”, dijo.
Afirmó que la artesanía no debe verse como simple producción, sino desde su conservación, preservación y desarrollo.

Resaltó que la artesanía dominicana, la nativa, debe ser respetada y conservada, por lo que el Estado tiene que tener piezas originales y debe recuperar la que está en otros países. Entre ellas citó un zemí de algodón que se encuentra en una universidad de Italia, que es el único que se encuentra en el mundo, fue encontrado en las cuevas del Maniel, en San Cristóbal.

Pimentel destacó que los artesanos deben ser más valorados por la sociedad ya que su trabajo consiste en expresar la cultura de sus municipios y espacios.

 

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Crear centro de desarrollo

Pimentel afirmó que se necesita un centro de desarrollo e investigación que cuente con laboratorios para desarrollar los materiales que se utilizan en la artesanía. Precisó que este podría costar US$10 millones.

Agregó que este centro puede tener un departamento donde se desarrollen los pigmentos que se usan en las artesanías y, por ejemplo, lograr crear cerámicas con glade o pintura, que permite obtener piezas de mejor calidad.

Resaltar cultura dominicana

Ramón Guillén destacó que la artesanía y turismo deben ir de la mano, y este último debe ser un instrumento para trasmitir cultura, gastronomía y creaciones artísticas. Sin embargo criticó que desde los hoteles se hagan todas los show artísticos internacionales y solo un día a la semana se muestren los bailes típicos dominicanos, de igual forma pasa con la comida. “Estamos perdidos. Queremos dar sofisma a los turistas que encuentran eso en todas partes del mundo, pero esto se debe a que estamos perdidos en identidad cultural”, dijo.