Asad aparece en rezo; siguen combates Siria

DAMASCO
AFP
. El presidente sirio, Bashar al Asad, rezó ayer en una mezquita de Damasco con motivo de la fiesta del Eid al Fitr, que marca el final del ramadán, coincidiendo con informaciones de la prensa europea de que los servicios secretos británicos y alemanes ayudan a los rebeldes en Siria.   En imágenes difundidas por la televisión oficial, Asad aparece sentado en la mezquita acompañado, entre otros, del primer ministro Wael al Halaqi, de Mohamed Said Bkitan, secretario general adjunto del partido gobernante Baas, y el jefe del Parlamento Jihad Lahham.   Esta era la primera aparición pública del presidente desde el ataque que costó la vida a la cúpula de la seguridad del régimen el 19 de julio.   Desde entonces, la televisión lo ha mostrado varias veces recibiendo a personalidades, pero ésta es la primera vez que se le veía fuera de su palacio.  

El imán jeque Mohamed Kheir Ghantus eligió la sura del Corán que afirma que tras lo malo, llegará lo bueno y aseguró que Siria “se impondrá al complot estadounidense-occidental apoyado por wahabitas y takfiris” (extremistas religiosos sunitas).   La fiesta del Eid al Fitr, o fiesta del Banquete, tradicionalmente es una ocasión de ofrecer regalos a los niños, pero en Siria seguían hablando las armas, que dejaron al menos 56 muertos este domingo: 22 civiles, 16 soldados y 18 rebeldes, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).   Desde hace 17 meses, el régimen combate ferozmente una revuelta que se militarizó.

En total, el conflicto se ha cobrado más de 23,000 muertos, según el OSDH.   Pese a la represión, los opositores se manifestaron este domingo en Damasco, Idleb (noroeste) y Hama (centro).