Asesinato del Jeque Ahemed Yassin

El asesinato el Jeque Ahmed Yassin, fundador de el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), el 21 del presente mes, por dos misiles disparados por helicópteros isralíes Apache, en Ciudad de Gaza, marcará el desborde en la copa de la paciencia del pueblo palestino que sufre de la violencia y los crímenes del Estado de Israel.

El jeque Yassin, paraplégico, de 67 años, se dirigía, empujado en una silla de ruedas por dos espalderos, hacia una mezquita cercana a su residencia, cuando aparecieron de pronto los dos Apaches y lo fulminaron junto a sus dos espalderos.

Un secreto muy guardado en el Cercano Oriente, uno de tantos, es como el Mossad sabe el momento y el vehículo en que son transportados los principales líderes y dirigentes de Hamas, a quienes el premier israelí Ariel Sharón ha prometido, y lo está cumpliendo, eliminar uno a uno.

Otro secreto es como la resistencia palestina no ha respondido idéntico con los principales dirigentes ultraderechistas del Likud gobernante, y propiciar de esta manera horrible, un paréntesis para sentarse a conversar an torno a la marchita Hoja de Ruta, que el presidente George Bush jr. accionó en junio de 2002, y que Sharón ha boicoteado incensantemente, ante la pasiva actitud del gobernante norteamericano, inmenso en una campaña reeleccionista con miras a las elecciones de noviembre dos del presente año.

Los dirigentes de Hamas han anunciado un “terremoto”, es decir, actos de terrorismo en el curso de esta segunda intimada que se inició en septiembre 29 de 2000, cuando el premier Ehud Barak, permitió a Sharón acudir al centro de las mezquitas de Jerusalén, un acto de provocación innecesario, que produjo el origen de esta segunda Intimada, que no producido, hasta el 08 del presente mes, 3,820 muertos, de los cuales 2,866 son palestinos y 886 judío.

La tozudez del premier Sharón en proseguir a contrapelo de la comunidad internacional la construcción del infamante muro de separación de 375 kilómetros que hurta decenas de kilómetros cuadrados a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), es un factor de fricción presente y potencial para distancial la paz entre judíos y palestinos como es el anhelo de la humanidad, y que el Likid entorpece y aleja.

La ANP es el territorio donde se asentará algún día el Estado Palestino, conforme a los Acuerdos de Oslo de 1993, avalado por El Cuarteto de Madrid que integran Estados Unidos, Unión Europea, ONU y Rusia, principal promotor de la suspendida Hoja de Ruta, y resoluciones del máximo foro internacional en sus resoluciones, como la 242 que exige a Israel retornar a las fronteras antes del 04-07-67, es decir, antes de la Guerra de los Seis Días.

Es lo que ha reiterado el rais Yasser Arafat a reducido a su refugio obligado por Sharón de Ramalá, la última vez, el once de marzo, habida cuenta de que hasta que Israel no se retire de los territorios ocupados y honre la Hoja de Ruta, la paz no será una realidad en el Cercano Oriente.

La paz fundamentalmente no será posible en el Cercano Oriente, en una palabra, hasta que Israel acepte la fundación del Estado Palestino, para que hebreos y palestinos convivan en paz, algo que inexorablemente tendrá que ser algún día, porque ninguna de las dos etnias abandonará Tierra Santa por las única tres religiones monoteístas que conoce la humanidad, árabe, judía y cristiana.

Empero, esa paz no será una realidad mientras el Likid gobierne al Estado judío, siendo esa posibilidad cuando lo gobierne el Partido Laborista, el único que ha entendido que es obligatorio ceder tierras por paz, que es la versión correcta del Gran Israel, no hurtando tierras a los palestinos, que nunca se cruzarán de brazos, no importa la superioridad armamentista del Estado sionista apoyado por Estados Unidos, cuando lo que debe apoyar es la paz.