Asesor técnico FMI hace sugerencias sobre reforma

POR MARIO MENDEZ
Ricardo Arsona, asesor en Asuntos de Asistencia Técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) favoreció ayer una reforma del impuesto sobre la renta basado en pocas tasas y una tasa marginal máxima moderada.

Al exponer en un seminario organizado por la Dirección General de Impuestos Internos sobre las características de las reformas tributarias en América Latina, el señor Arsona sugirió una deducción básica para exclusión de las personas de baja renta y pequeño número de exenciones personales, así como una deducción de un monto fijo por dependiente.

También recomendó un amplio sistema de retención en las fuentes y, siempre que sea posible, retenciones finales y liberatorias, una tasa reducida para interés y ganancias de capital y exoneración parcial o total de dividendos.

En cuanto al impuesto sobre la renta para las personas jurídicas, apoyó una única tasa, igual a la marginal máxima del Impuesto sobre la renta para las personas naturales.

Además, sugirió un mismo esquema de amortización aplicado a todos los contribuyentes.

Igualmente, recomendó “pocos o, si es posible, ningún incentivo fiscal”.

Explicó que los incentivos fiscales “atraen principalmente “industrias golondrinas” (“footloose industries”) y generan oportunidades para evasión, además de que pueden llevar a competencia tributaria nociva.

Consideró que si alguna concesión es inevitable, se deben evitar exenciones.

Dijo que es preferible otorgar créditos tributarios y amortización acelerada.

En cuanto al impuesto al valor agregado, planeó que su base debe ser amplia, con pocas exenciones.

Dijo que prefiere una sola tasa positiva.

Dijo que tasa cero solo debería ser aplicada a las exportaciones.

También dijo que debe haber un buen sistema de devolución a contribuyentes con créditos netos, que ha sido el “talón de Aquiles del IVA”.

Apoyó el impuesto selectivo a bebidas alcohólicas, gaseosas, combustibles, cigarrillos, automóviles.

Con relación a los inmuebles, favoreció una tasa calibrada para recaudar 1% o 2% del PIB.

Apoyó el impuesto a la transferencia de la propiedad y un gravamen a la propiedad de vehículos.

Respecto a los aranceles, dijo que su estructura debe basarse en pocas tasas y bajas.

La liberalización puede tener impacto inmediato positivo sobre la recaudación, pero, en el medio o largo plazo eventualmente declina, explicó.

Para contrarrestar la perdida por desgravación arancelaria, favoreció el IVA y los selectivos.

No favoreció un impuesto sobre Transacciones Financieras porque tiene fuertes efectos distorsionantes, además de que la recaudación sufre severa erosión con el pasar del tiempo.