Así no fue que hablamos

Tal parece que nadie lee lo que se publica, que nadie escucha lo que se dice, que a nadie le importa, como que todo es nada y nada es todo, que ni es paja, ni es plomito como decía aquel refrán.

El expresidente Leonel Fernández ha sido seleccionado por la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) como observador de las elecciones parlamentarias de Venezuela, a celebrarse al próximo 6 de diciembre.

¡Tremendo error! salvo que se pueda leer como un mensaje podrido de trampas y arreglos por debajo de la mesa con el fin de favorecer a una de las partes.

UNASUR es la culminación de décadas de esfuerzos de hombres y mujeres visionarios que persiguen la búsqueda de la felicidad, “como proyecto de integración regional, tiene como objetivo construir de manera participativa y consensuada, un espacio de integración y unión en lo cultural, social, económico, político y comercial entre sus integrantes, para establecer los primeros pasos de una integración mayor en la región, utilizando el diálogo político, las políticas sociales, para tratar asuntos relativos a educación, energía, infraestructura, financiación y medio ambiente entre otros, para eliminar la desigualdad socio-económica, lograr la inclusión social, la participación ciudadana y fortalecer la democracia”.

El sueño de América integrada, organizada, fuerte, independiente, progresista, desarrollada, con un vigoroso intercambio entre las naciones americanas como puntales del progreso común, como frontera para las apetencias imperiales, viene desde Bolívar, Martí y otros próceres americanos.

UNASUR es, hoy, el sueño de tanto patriota integracionista que sabe que América unida puede hacer realidad todo lo que necesite para vivir con abundancia, con justicia, con libertad, con independencia, con felicidad.

Por supuesto, para ello América no necesita instituciones, necesita hombres probos, que actúen con justicia, con equidad, como recomendaba el inmenso Libertador, Simón Bolívar, cuya visión se adelantó 200 años a la del resto de los americanos, cuando sugirió, reclamó. demandó, trabajó por la integración de los pueblos al sur del río Bravo.

UNASUR es la llave de la integración integral que puede llevarnos al desarrollo pleno de la región, de ahí su importancia.

Pero, por sus frutos los conoceréis: ¿qué es lo importante el oropel o lo que oculta el oropel, el pantallazo o lo que se esconde detrás del fulgor del relámpago?

Es preciso tener toda la información, el conocimiento y la seguridad, cuando se elige un candidato y UNASUR debió ser cuidadosa, matrera, visionaria para seleccionar observadores electorales, a nombre de la formación integracionista.

Evidentemente en UNASUR actuó una mano maestra, para torcer el destino democrático de Venezuela, al seleccionar a Leonel Fernández, político cuya práctica electoral ha sido la trampa, el soborno la compra de conciencias.

¡Pobre América que juega a ciegas con su destino!