Asilo se desenvuelve en medio de precariedades

POR RAFAEL MARTINEZ
MOCA.-
El Asilo de Ancianos “Santísima Trinidad” se desenvuelve en medio de grandes precariedades económicas, debido a los pocos recursos que recibe la institución, los que resultan insuficientes para alimentar a 35 envejecientes pobres.

La directora del Asilo, Sor Isabel Ventura, afirmó que debido a la falta de recursos, tienen una deuda de casi RD$200,000 con supermercados, farmacias y ferreterías.

Consideró la deuda como grande porque no tienen posibilidades de saldarla debido a que no reciben una ayuda adicional del Gobierno o del sector privado.

Manifestó que es urgente y necesario que la subvención que aunque tardía que envía el Gobierno sea aumentada, para resolver las limitaciones que tienen.

“En vez de aumentarnos la subvención se nos ha rebajado en 10 mil pesos, lo que encarece más la situación difícil por la que estamos atravesando”, dijo Sor Ventura.

Expresó que los ancianos que viven en el asilo, además de los alimentos que tienen que suministrarle tres veces al día, consumen medicamentos, lo que resulta altamente costoso, gastos que no se pueden cubrir minimamente con los recursos que se reciben.

Asimismo, dijo que el asilo no ha cerrado sus puertas por las donaciones que recibe de mocanos caritativos, porque la asignación que recibe del estado es insuficiente para cubrir los gastos fijos que tiene la institución.

Expresó que para mantener funcionando la institución tienen que hacer grandes esfuerzos, y que la subvensión que se recibe nunca llega con puntualidad, lo que acrecienta los problemas.

La directora del hogar de ancianos, manifestó que la ayuda que le llega a través de la Secretaría de Salud Pública sólo le permite resolver algunos problemas de los tantos que tiene la casa de los envejecientes.

EDIFICACION DETERIORADA

Las estructuras donde funciona el Hogar Asilo de Ancianos, presentan un pronunciado deterioro, la que pone en peligro a las personas que viven en el lugar de manera permanente.

Sor Isabel Ventura, expresó que en todos los pabellones hay filtraciones, lo que es muy peligroso, porque se trabaja con ancianos, quienes tienen que vivir en un ambiente adecuado.

Afirmó que las filtraciones se producen por la cobija, porque el zinc está muy deteriorado, además de que la madera del techado está podrida.

Asimismo, dijo que la ropa de los viejecitos andan por doquier rodando, porque los armarios no sirven porque la carcoma lo deterioró.

Dijo que las áreas que presentan un mayor deterioro es donde están los dormitorios, donde “llueve afuera y escampa adentro”.

“En el asilo estamos atravesando por una situación difícil, la que nos tiene parado solamente por la fe que tenemos en Dios”, dijo Sor Isabel Ventura.

CAPACIDAD

Apuntó que tienen espacio suficiente para atender debidamente a una mayor cantidad de ancianos desvalidos, pero las condiciones económicas de la institución no le permite ni atender debidamente a los que tendemos.

Además dijo que trabajan con grandes limitaciones y la situación de deterioro de los diferentes pabellones no le permite atender con garantía de seguridad a los 35 ancianos que tienen en el centro.

“Los alimentos están caros y tenemos que darle alimentación tres veces al día, y los medicamentos también”, subrayó Sor Isabel Jiménez.

Dijo que son personas de avanzada edad que tienen que recibir una alimentación adecuada y medicamentos permanentes, lo que conlleva una alta inversión de recursos económicos.

Reiteró que no cuentan con los recursos necesarios para cumplir adecuadamente con la tarea que le ha encomendado el Señor.

E indicó que el local del hogar de ancianos “Santísima Trinidad” tiene capacidad para albergar a una mayor cantidad de personas envejecientes, pero debido a las limitaciones económicas, no están en condiciones de aceptar más, a pesar de que diariamente se reciben solicitudes, pero no se pueden admitir, porque las edificaciones están muy deterioradas.

HOGAR NO CUENTA CON PERSONAL

La directora del hogar de ancianos, dijo que tampoco cuentan personal para cumplir con las múltiples responsabilidades que hay permanentemente en el asilo, donde la limpieza se tiene que hacer dos y tres veces al día, debido a que se atienden personas de avanzada edad, y eso tiene sus consecuencias.

Subrayó que han hecho varias solicitudes para que se nombren algunas personas, pero no se le ha puesto atención en Salud Pública.

“No tenemos las personas suficientes para darle mantenimiento a la cocina, dormitorios, comedor y otros que necesitan mantenimiento permanente”, dijo.

Expresó que en el asilo hay cinco religiosas las que tienen un gran deseo de servir, pero tienen una avanzada edad lo que la limita para el trabajo que hay que realizar.

Asimismo, Sor Isabel Ventura, dijo que también tienen problemas con los pozos sépticos, los cuales se rebosan frecuentemente de materias fecales.

“Cuando los sépticos se saturan, el ambiente se contamina y no se puede soportar el mal olor.