Atacan iglesias

BAGDAD (AFP) – Cinco iglesias de Bagdad fueron blanco este sábado de una serie de ataques simultáneos que no ocasionaron víctimas pero que han impactado a la minoría cristiana, mientras que la ciudad rebelde de Faluya seguía rodadada por el ejército estadounidense y las fuerzas gubernamentales iraquíes.

   Entre las 04H00 y 05H50 (01H00 y 02H50 GMT), varias bombas artesanales explotaron cerca de cinco iglesias de la capital iraquí, ocasionando importantes daños en los edificios. Uno de ellos quedó totalmente destruido por el fuego, aunque no hubo víctimas.

   Un poco más tarde, un obús de mortero cayó en el estacionamiento de un hotel situado frente a la iglesia anglicana de San Jorge, sin causar víctimas. Poco después explotó otro obús cerca de un hospital situado en las inmediaciones, matando a una persona e hiriendo a otras nueve.

   Estos ataques, que coinciden con el inicio del Ramadán, el mes de ayuno musulmán, preocupan a la pequeña minoría cristiana – unas 700.000 personas, cerca del 3% de los 24 millones de iraquíes- que ya fue blanco de otros seis atentados el 1 de agosto pasado en Bagdad y Mosul, en los que murieron 10 personas y 50 resultaron heridas.

   “Si el gobierno es impotente ¿qué podemos hacer?”, se preguntó monseñor Emmanuel Delly, el patriarca caldeo, resumiendo la frustración de su comunidad, que se ha negado a jugar el juego de la disensión.

   “Somos todos iraquíes y en tanto que tales, sufrimos cuando ciudades (musulmanas) como Faluya, Samarra y Nayaf son bombardeadas. Cristianos y musulmanes vivimos en un mismo país desde hace centenares de años sin discriminación”, aseguró a la AFP Hekmat Batti, un ingeniero cristiano.

   Al mismo tiempo, la apertura de comercios y algunos accesos a Faluya daban cierto aire de normalidad, pero cerca de mil marines estadounidenses y miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes seguían desplegados alrededor de la ciudad rebelde sunita, situada a 50 km al oeste de Bagdad.

   Después de semanas de ataques aéreos, el ejército estadounidense decidió esta semana aumentar la presión sobre la ciudad, en la que se sospecha se esconde el islamista jordano Abu Musab al Zarqaui, principal responsable de los atentados en el país.

   El sábado, uno de los negociadores de Faluya aseguró que su delegación está dispuesta a reanudar las tratativas con el gobierno iraquí, suspendidas el jueves después de las amenazas a la ciudad del primer ministro, Iyad Allawi, con llevar a cabo una gran ofensiva si no entregaban a Zarqaui y a sus hombres.

   Pero el jeque Abdel Hamid Jadu supeditó la reanudación del diálogo a la suspensión de los ataques aéreos y a la liberación de otro miembro de la delegación.

   Además, el ejército estadounidense anunció la muerte de un soldado herido el viernes en un ataque con coche bomba en Mosul (norte), así como la de otros tres soldados y su intérprete civil, muertos también en un atentado suicida el viernes contra un convoy militar en el oeste de Irak.

   Con estos son ya 1.087 las bajas registradas en el ejército estadounidense en Irak desde la invasión del país en marzo del 2003, según cifras del Pentágono.

   Las bajas de los medios de comunicación en Irak también se elevan ya a “al menos 29 periodistas y 15 colaboradores de los medios” desde la invasión, según la organización Reporteros Sin Fronteras, que anunció el sábado la muerte de dos periodistas iraquíes, el jueves, al salir de sus respectivos domicilios en Bagdad y Mosul.

   En Londres, el ministerio de Defensa excluyó un redespliegue de las fuerzas británicas, que se encuentran en Basora, en el sur del país, a la región de Bagdad para permitir que los soldados estadounidenses puedan ocuparse de otras operaciones, como aseguraron algunos diarios británicos.

   Por su parte, según un sondeo del centro Annenberg publicado el sábado, los militares estadounidenses y sus familias estiman que el presidente, George W. Bush, no tiene suficientes soldados en Irak. Según este informe, se quejan también de que los soldados con menos experiencia hayan sido enviados a primera línea.