Ataques en Bagdad dejan al menos 65 muertos

BAGDAD, IRAK. AP. La insurgencia en Irak envió ayer un sangriento mensaje en la víspera del décimo aniversario de la invasión que encabezó Estados Unidos al desatar una oleada de atentados explosivos que dejó 65 muertos, en la jornada más violenta ocurrida en lo que va del año en el país.

Los casi 20 ataques que tuvieron lugar en su mayoría dentro y en los alrededores de Bagdad mostraron la crudeza de las peligrosas divisiones que persisten en Irak, más de un año después del retiro de las fuerzas estadounidenses.

Al menos 240 personas resultaron heridas en los atentados, según diversas versiones.

Ayer fue la jornada más sangrienta de Irak desde la del 9 de septiembre, cuando 92 personas perdieron la vida en una acometida de atentados con bombas y ataques a tiros.

La violencia ha aminorado desde que la lucha entre suníes y chiíes alcanzó su punto de mayor intensidad y puso al país al borde de la guerra civil entre 2006 y 2007. Como sea, la insurgencia ha conservado su capacidad para efectuar ataques de gran escala mientras que las rivalidades étnicas y sectarias perviven como un factor que desgarra el tejido de la unidad nacional.   

La oleada de atentados estuvo cargada de simbolismo porque ocurrió en el día —hora de Washington— en que el presidente George W. Bush anunció el comienzo de las hostilidades bélicas contra Irak. Cuando dieron inicio los ataques aéreos, en Irak eran las primeras horas del 20 de marzo de 2003.   

Al derrocamiento de Saddam Hussein en aquella operación militar rápida siguieron años de derramamiento de sangre debido a la lucha de los combatientes suníes y chiíes contra las fuerzas estadounidenses y la lucha entre ellos mismos, con resultado de más de 100.000 muertos, entre ellos unos 4.500 estadounidenses.    Una década después, continúa en la incertidumbre la estabilidad de Irak a largo plazo y el fortalecimiento de la democracia de esa nación.   

El país es más libre y más democrático que durante el régimen asesino de Saddam Hussein.

LAS CLAVES

1.  Confrontación

El gobierno encabezado por los chiíes se encuentra ideológicamente más próximo a Teherán que a Washington, al tiempo que afronta la ira desbordante de la minoría suní que dominaba el país durante la era de Saddam y que es ahora la que encabeza la insurgencia. 
   
2.  Soberbios ataques 
La oleada de atentados de ayer , al parecer coordinados, incluyó el estallido de coches bomba y de explosivos  abajo de vehículos.