Aun no termina conflicto área verde del 9

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POR MARIEN A. CAPITAN
Dirigentes de  56 organizaciones que integran la Federación del Transporte del Distrito Nacional y Zonas Aledañas (FETRAPUN) anunciaron ayer que harán un piquete el próximo miércoles frente al Palacio del Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN) en reclamo de que el síndico Roberto Salcedo se reúna a conversar con ellos para definir qué sucederá con su parada, improvisada desde hace años en el área verde del kilómetro 9 de la autopista Duarte.

  Eladio Antonio Fermín, presidente de FETRAPUN, explicó que a partir de las diez de la mañana estarán en la sede del cabildo, ubicada en el Centro de los Héroes, más de veinte mil choferes.

Dijo que llevarán algunas chatarras  viejas para dejárselas allí depositadas a Salcedo. Asimismo, Fermín se quejó de que Salcedo nunca ha querido verles. “El debería ponerse una de esas mascarillas que usan los fumigadores para que los transportistas no le hiedan (¼) El síndico nunca ha querido dialogar con nosotros, aunque se lo hemos pedido”.

Es que, sostiene Fermín, la única persona que quiere hablarles es un ingeniero de apellido Segura. A él, agregó, el explicaron que allí funcionan dos “instituciones”: Fermín Taxi y una ruta de carros públicos, la de la Asociación de Choferes de los Ríos (ASOCHORIOS).

Por esa razón, continúa explicando Fermín, el ingeniero Segura les ha dicho que debe dirigirse Consejo de Administración de Regulación de Taxis (CART) y a la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET) para hablar de este asunto. “Yo no sabía AMET y el CART tenían terrenos, tenían ubicaciones. Estamos esperando que Roberto se decida y hable con nosotros”, sostiene Fermín al tiempo de agregar que ellos transportan a más de 26 mil pasajeros diarios.

NO QUEREMOS DINERO

“Nosotros no queremos dinero, queremos una reubicación. No es como dice César Medina, Danny Alcántara y Huchi Lora; él se equivocó: la dignidad del hombre pobre también se respeta. Nosotros no nos vendemos por dinero, nosotros laboramos. El Ayuntamiento no tiene para darnos lo que nosotros producimos”, dice Fermín.

 “Todo el transporte del Distrito está en la acera”, dijo Fermín, quien entiende que las autoridades municipales pueden construir una calle marginal para ubicarlos a todos ellos. Así, establece, no se acabaría con el sustento de 160 familias.

“Sabemos que estamos en el área verde pero le pedimos que se haga algo para yo no perder y no quebrar porque si me tumban aquí es una compañía que quiebra, donde habemos 160 hombres que hacemos vida aquí; somos padres de familia todos y Roberto no va a tener para darnos empleo a todos nosotros”.

Por otra parte, Fermín manifiesta que ellos se instalaron en la rotonda del kilómetro 9 con autorización. “Nosotros fuimos aquí legalizados por el CART, que es una institución del gobierno, nosotros pagamos RD$40,000 de la legalización de los taxis, también una antena que fue autorizada por ellos”.

Tan legales estaban, indica, que pagaban RD$900 mensuales por su permanencia en ese lugar. Hace un año, sin embargo, ya no les cobran nada.

Más importante aún, aduce Fermín, es que la estancia de ellos en el lugar ha reducido la criminalidad de la zona. “Ahí había una fosa, que era de agua y que hizo Peña Gómez cuando era síndico y eso aquí se volvió un monte. Ahí encontrábamos nosotros a diario mujeres dando gritos violadas, desnudas ahí, o algún muerto. Después cuando nosotros entramos aquí, que rehabilitamos toda esa área, se acabó toda esa cosa. Parecen que quieren volver a hacer lo mismo: un monte para que vuelvan los atracos y todas esas cosas”.

Finalmente, Fermín se quejó de que el Ayuntamiento tumbó las matas que ellos habían sembrado desde hace tiempo en el lugar. “Ellos exigen matas, quieren un área verde, pero lo que están sembrando es Campeche; eso es una guazábara en el sur”, afirmó.

EL ADN REHABILITA ZONA

La parte principal de la rotonda del kilómetro 9 está muy distinta después que el ADN indemnizara a los buhoneros y limpiara el área: ahora las mesas y tenderetes destartalados son cosa del pasado. En su lugar, la tierra y unos tímidos árboles comienzan a ser los protagonistas.

También unas piedras de considerable tamaño que han colocado alrededor del espacio para evitar que los vehículos del transporte público se parqueen aquí. Aunque del parque falta mucho aún, la visión ha sido completamente cambiada.

En el área que está justo al lado, sin embargo, la visión no es tan fresca: las guaguas y carros se suceden en espera de echar a andar y ser parte de ese convulsionado mundo del transporte de esta zona.