Autoridades atrapan en Francia jefe militar de ETA  más buscado

MADRID. EFE. Mikel Garikoitz Aspiazu, “Txeroki”, considerado el jefe militar de ETA y el “objetivo número uno” de las fuerzas de seguridad españolas, fue detenido ayer en Francia, en lo que supone un nuevo y duro revés para la organización terrorista.

El ministro español del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, explicó el rastro que llevó a la detención del miembro de ETA más buscado, al que se responsabiliza de la ruptura de la tregua declarada en 2006 y de los últimos asesinatos de la organización terrorista, que busca desde hace 40 años por las armas la independencia del País Vasco. Rubalcaba agradeció la colaboración de las fuerzas de seguridad francesas que trabajan con la Guardia Civil española en equipos conjuntos, fruto de cuya colaboración fue la detención de “Txeroki”.

El seguimiento de las placas colocadas en un vehículo Peugeot 207 robado condujo a su arresto porque se descubrió que “corresponden a otro tiempo”, dijo el ministro en alusión a que eran demasiado antiguas para un modelo reciente.

Según otras fuentes, en la localización del jefe militar de ETA jugó un papel decisivo el descubrimiento hace un mes por los servicios de inteligencia españoles de dos cuentas de correo electrónico utilizadas por Aspiazu. Preguntado por este particular, Rubalcaba afirmó que “para nadie es un secreto que la banda terrorista ETA utiliza cibercafés”. “Txeroki”, de 35 años, que en poco tiempo se hizo con el control del aparato militar (los comandos o grupos operativos de la banda) tras participar activamente en acciones de violencia callejera en el País Vasco, está considerado como partidario de la línea más dura. Se le atribuye la ruptura de la tregua, que la banda había declarado en marzo de 2006, con un atentado en el aeropuerto de Madrid el 30 de diciembre de ese año.

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Lo ligan a muertes

Al detenido se le vincula directamente con el asesinato de los jóvenes guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero, tiroteados el pasado 1 de diciembre en  Capbreton, tras coincidir en la cafetería de una gasolinera con miembros de ETA. El ministro del Interior destacó ayer el hecho de que en apenas seis meses ETA ha perdido a su jefe militar y a su jefe “político”, este último Francisco Javier López Peña “Thierry”, detenido en mayo en Burdeos.