Avances RD en la lucha contra el VIH/ Sida

30_11_2015 HOY_LUNES_301115_ ¡Vivir!1 C

Estamos en un momento muy interesante a nivel mundial en la lucha contra el VIH y el sida. Los nuevos contagios van en picada, lo mismo que las muertes por sida, que han disminuido en un 42% en relación al 2004.El informe anual de la Agencia de las

Naciones Unidas contra el Sida (ONUSIDA) revela que desde el año 2000 hasta hoy se ha producido una disminución de las nuevas infecciones de un 35% para un estimado de portadores actuales del virus de 36,9 millones.

En la región caribeña el número de nuevas infecciones se redujo a la mitad, según estimaciones de esta agencia, pasando de 27 mil nuevos contagios a 13 mil.

En la vecina isla de Cuba, el director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé, se maravillaba de que ya no había bebés seropositivos y de que el 80% de la población se había hecho pruebas para descartar el virus.

Conjuntamente con la disminución a nivel global de contagios y muertes, República Dominicana ha mermado su tasa de contagios por VIH a pesar de que sigue siendo alta en las “poblaciones claves” de trabajadoras sexuales, gays, transexuales y usarios de drogas.

“Las últimas encuestas demuestran una reducción de la enfermedad. La prevalencia que en el 2002 era alrededor de 1.6, y que en el 2007 se mantenía un poquito por encima de 1.8 hoy está por debajo de 0.8 %”. ONUSIDA acaba de expresar en sus últimos informes que la enfermedad se ha reducido en un 30% en muchos países. “En la República Dominicana estamos por encima del 45% de la reducción”. La afirmación la hace Víctor Terrero, director ejecutivo del Consejo Nacional para el VIH/Sida.

Setenta y siete años después de que en República Dominicana se detectara el primer caso de VIH, la nación se inscribe “en la lista de los países que eliminen la transmisión del virus para el 2030”.

En septiembre pasado, el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, firmó un acuerdo con el gobierno dominicano por unos 17.6 millones de dólares para extender el programa de prevención y atención del VIH en el país por tres años.

Terrero afirma que los medicamentos antriretrovirales están llegando a más de 40 mil personas gratuitamente, sin importar clase social o nacionalidad. Esto se realiza a través de 77 centros de atención integral a nivel nacional.

“Es un programa protegido por el Estado. Ya los antiretrovirales y los condones entran entre los medicamentos básicos del Estado dominicano”, explica.

Las zonas con mayor índice de casos de VIH y sida son las turísticas y fronterizas. “Mientras más lejos de la zona metropolitana mayor prevalencia del VIH. Y esto tiene una causa: falta inversión del Estado dominicano en los campos”, apunta el especialista.

90-90-90. Así se denomina la estrategia que forma parte del Plan Estratégico Nacional para la prevención del VIH y el sida, en la que se busca lograr “que el 90% de la población se haya hecho un examen de VIH, que el 90% de la población que haya dado positivo tenga acceso a los tratamientos retrovirales y que el 90 % de esa misma población tenga cargas virales indetectables en sangre”, explica Terrero.

Transmisión vertical del VIH. A pesar de los avances logrados, la transmisión vertical del virus del VIH sigue siendo un problema de salud pública muy importante. Se refiere al contagio de la mujer embarazada portadora del VIH a su bebé. La manera de evitar este contagio es simple pero las tasas de contagio son altas con una prevalencia de un 3.2% según datos suministrados por Terrero, “ y lo peor es que con tendencia al aumento”, añade.

Actualmente existe un programa de prevención de la transmisión materno fetal, en la que una vez se sabe que la madre es VIH positivo, y a las 14 semanas de embarazo se inicia la terapia antirretroviral, que va a contribuir a mantener los niveles del virus indetectables en sangre o al grado más mínimo. A las 38 semanas de embarazo se interrumpe por vía de cesárea. A la nueva criatura se le sustituirá la leche materna por leche maternizada (gratuita) y será sometido a una terapia antirretroviral de manera profiláctica. Seis semanas más tardes se le realiza la prueba de VIH para constatar que no tiene el virus. Siguiendo este procedimiento las posibilidades de contagio son menores al 1%, reveló Terrero.

El estigma. Quizás uno de los mayores obstáculos que enfrenta la nación en materia de prevención del VIH es la discriminación y el miedo: un por ciento muy mínimo de la población se realiza la prueba. Por otra parte, el comportamiento del virus indica que se está concentrando en la población femenina por la desigualdad reinante.

Además, el estigma del VIH sigue persiguiendo a sus portadores en el ámbito laboral, donde se exigen pruebas de laboratorio en la que no se especifica qué tipo de exámen se está realizando, a pesar de la existencia de la ley 135-11.

Pese a todo esto, las expectativas de vida para los portadores de VIH se ha incrementado considerablemente; y al menos de facto, no así en la percepción colectiva, el virus ya no representa una sentencia de muerte.