Aviación siria bombardea Alepo

DAMASCO. AFP. La aviación siria bombardeó hoy varios barrios de la ciudad de Alepo, donde la violencia se intensifica, mientras que el nuevo mediador internacional para Siria, Lakhdar Brahimi, declaró estar “asustado” ante su difícil misión.  

Tras la expiración el pasado domingo del mandato de la misión de observadores de la ONU, su jefe, el general Babacar Gaye, dejó este sábado Damasco, según informaciones proporcionadas por sus asistentes.  

La misión, encargada desde abril de implementar el plan del cese del fuego, que nunca fue aplicado, tuvo que interrumpir sus patrullas en junio a causa de la intensificación de la violencia.  

El viernes, al inicio de una reunión con el Secretario general de la ONU, el nuevo mediador de Naciones Unidas y la Liga Árabe para Siria, Lakhdar Brahimi, declaró que está “asustado” por su misión.  

“Cuando usted me llamó, me sentí honrado, orgulloso, conmovido y asustado. Todavía estoy en ese espíritu”, admitió Brahimi ante Ban, previo a una reunión con otros embajadores de la ONU.  

Ban Ki-moon indicó por su parte que Brahimi tendrá por “tarea esencial aportar la paz a Siria, la estabilidad y la promoción de los derechos humanos”.  

Brahimi, que había sido criticado por la oposición siria por no exhortar al presidente sirio Bashar al Asad a partir, aseguró también que el pueblo sirio será su prioridad.   El pueblo sirio “estará antes que todo. Pondremos sus intereses por encima de todo. Trataremos de aportar tanta ayuda como podamos, no escatimaremos esfuerzos”, declaró.  

Desde el inicio de la revuelta contra el régimen del presidente Bashar al Assad en marzo de 2011, las violencias dejaron más de 25.000 muertos, en su mayoría civiles, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), y provocaron la huida de más de 200.000 sirios hacia países vecinos, según el Alto Comisionado para los Refugiados (HCR).  

No se perfila ninguna solución al conflicto, la comunidad internacional sigue dividida entre por un lado los Occidentales que reclaman la salida de Asad, y por otro lado, Rusia, China e Irán que instan al gobierno y a la oposición a dialogar.   Los combates en Alepo, centro económico del país, destruido tras más de un mes de enfrentamientos entre el régimen y los rebeldes, se intensifican.  

En el centro de esta metrópolis del norte, “la mayoría de la población huyó”, afirmó un rebelde. “Intentamos ayudar a los que siguen aquí. Todos nos apoyan”, aseguró.  

El sábado, la aviación bombardeó varios barrios controlados por los rebeldes.   Otras zonas hostiles al régimen eran bombardeadas, como la ciudad de Deraa, la cuna de la rebelión en el sur, localidades de la provincia de Idleb (noroeste) y de Hama (centro), según el OSDH.  

Signo de que el conflicto se recrudece, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) informó que al menos 4.000 personas han muerto y unos 200 cuerpos no identificados han sido hallados en Siria en las últimas tres semanas.  

A pesar del recrudecimiento de la violencia, miles de sirios salieron el viernes a las calles a manifestar contra el régimen pero también contra el inmovilismo de la comunidad internacional. “¡El mundo nos da asco!” gritaban los manifestantes en Deraa.  

Las violencias dejaron el viernes 185 muertos, entre ellos 115 civiles, 36 soldados y 34 rebeldes, en Siria, según cifras del OSDH, que se apoya en una red de militantes y testigos.  

El Consejo Nacional Sirio (CNS), principal coalición de la oposición, dijo el viernes que la situación de Homs (centro), “asediada desde hace 80 días” era dramática.

Ante el bloqueo en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre una resolución que condene al régimen de Bashar al Asad, París y Berlín instaron a que la ONU tome decisiones, al menos en el aspecto “humanitario”.  

El Consejo de Seguridad mantendrá el 30 de agosto en Nueva York una reunión ministerial sobre esta ayuda.  

Francia evocó la posibilidad de instaurar una zona de exclusión aérea en una parte de Siria, considerando que esta hipótesis merecía “ser analizada”.  

La oposición pide que esta zona, siguiendo el modelo de la zona instaurada en Libia durante la revuelta que derrocó al líder libio Muamar Gadafi, sea establecida principalmente en el norte, limítrofe con Turquía.   

Sin embargo, la instauración de una zona de exclusión aérea necesita una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, que se obtendrá difícilmente debido al apoyo de Rusia al régimen sirio.