¡Ay, nuestras aguas!

Luis Emilio Montalvo Arzeno.

En estos días he estado atento a las sesiones del Sínodo de los obispos que se está celebrando en Roma cuyo tema central es la Amazonia: una evangelización encarnada en esos pueblos, y por otro lado la amenaza que pende sobre este pulmón del mundo por la ambición del hombre, que está empujando esta región a convertirse en el sumidero del mundo.
Si pensamos en nuestro país, una miniatura geográfica en comparación con la Amazonia, parece que vamos por el mismo camino y eso se ha acelerado en estos últimos 15 años de Gobiernos peledeístas. Basta ver lo que ha sucedido con nuestros ríos más caudalosos en el pasado: el Ozama, Isabela, Haina, Higuamo, Yaque del Norte, Yaque del Sur, Amina, Mao,Yuna, Masacre, etc. Muchos ríos convertidos en basureros y en reservorios de desperdicios lanzados por industrias de sus alrededores. El país de los chivos sin ley! Otros son lavaderos de mineras y proveedores de material de construcción (gravilla) con total indiferencia y quizás con apoyo gubernamental.
Ese basurero llega al precioso mar que nos rodea (el Atlántico y Caribe) por el lanzamiento de aguas negras desde algunos centros turísticos que no se han ajustado al requerimiento de plantas de tratamiento que exigen, en algunos casos, sus inmensas instalaciones. Hay playas que todos conocemos que ya hieden porque no logran diluir las aguas negras que le llegan.
Esos basureros en el Isabela y en el Ozama da grima verlos y peor todavía en el interior del país donde hay menos preocupación de su existencia que en la capital por falta de recursos y de interés de las autoridades locales. Me dio indignación ver algunos desagües en carreteras y barrios de la capital y otros pueblos, construidos como protección de aguaceros, que están llenos de plásticos, basura y animales muertos que contaminan nuestro subsuelo. Lo peor de todo es que habiendo tantas tuberías rotas de agua supuestamente potable, tendremos una penetración de esa sopa podrida que puede penetrar en esas tuberías que llega a los hogares de algunos dominicanos que piensan tener la dicha de que les llega agua, y que en este caso lo que les llega es un chorro de liquido contaminado fuente de decenas de enfermedades.
He sentido un retorno de esperanza y de ilusión al ver el triunfo de Luis Abinader, verdadera sangre nueva y superpreparado para gobernar y enderezar este país. Luis recibe el sólido apoyo del viejo roble del PRM Hipólito Mejía, mutual que ya ha denunciado estas mismas cosas que expongo en mi artículo y no tengo dudas de que van a barrer en las elecciones de mayo, ya que este pueblo está harto de promesas incumplidas, de corrupción y de impunidad. Las primarias demostraron que este país está consciente de que los problemas y los descontentos no se resuelven de ninguna otra forma que no sean las urnas cada cuatro anos. La unidad monolítica del PRM ha sorprendido a mucha gente que viendo el fervor de campana que exhibían Luis e Hipólito, cada uno en su parcela, una vez contados los votos mostraron su dedo pulgar de triunfo dando un ejemplo a toda la militancia y al país entero, que si quiere cambio, decencia y un pais nuevo en su clase gobernante debe saber por quien va echar su voto en Mayo próximo.