Ayudan afectados por lluvias

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POR FIOR GIL
SAN CRISTOBAL.- Las calles de Madre Vieja ayer estaban llenas de colchones y otros ajuares del hogar donde los moradores de aquí y otros sectores afectados por las inundaciones de las últimas lluvias trataban de secarlos, mientras comenzaron a recibir ayuda del ayuntamiento municipal.

El ayuntamiento emprendió un plan para contribuir con la limpieza de las viviendas, que todavía ayer estaban colmadas de lodo. A las familias les fueron suministrados colchones, camas y alimentos.

La mayoría de las familias perdieron todos sus ajuares y los pequeños negocios salvaron pocas cosas. Ayer hacían esfuerzos por recobrar la normalidad aprovechando el sol y el suministro de agua en camiones cisternas para limpiar el lodo que todavía arropa las viviendas.

El síndico Nelson de la Rosa encabezó el operativo realizado desde las primeras horas de la mañana para limpiar los desperdicios dejados por la creciente de una cañada que inundó las viviendas de mas de 200 familias de Madre Vieja, Los Americanos, Doña Chucha, Las Flores, La Jeringa y Moscú.

Agua potable, camas, colchones y alimentos fueron distribuidos a las familias que ayer aprovechaban el buen clima para secar los ajuares que pudieron salvar de las inundaciones.

Amas de casa manifestaron a reporteros de HOY su satisfacción por la ayuda ofrecida por el síndico de la Rosa, pero se quejaron porque ninguna autoridad del gobierno ha prestado atención a la situación que les afecta.

Expresaron temor a que la cañada se desborde en cualquier momento, debido a que aun le queda desperdicios que arrastró con las inundaciones del pasado jueves.

Las familias que residen en viviendas de concreto en Madre Vieja han podido sacar el lodo dejado por las inundaciones, pero hay casas cuyos dueños todavía están tratando de organizarse para ver si salvan algo de que les quedo dentro.

“El síndico es el único que ha dado la cara”, dijo Natividad Araujo, pero afirmó que la ayuda municipal no es suficiente porque nosotros las familias han quedado en pésimas condiciones, “por ejemplo aquí se perdió a hasta la computadora y dañaron todos los aparatos eléctricos y la ropa y zapatos y trates de la cocina y de los dormitorios se fueron con la crecida.

Dijo que con la ayuda de los camiones cisternas del Ayuntamiento han limpiado parte del lodo de las casas y que a cada familia le dieron camas y colchones.

“La situación es critica, a pesar de la ayuda del sindico, quien nos dio comida preparada, porque aquí no forma de poder cocinar y nadie ha venido el gobernador no ha puesto atención a esto”, agregó.

Tras calificar como un desastre la situación en que se encuentran cientos de familias la señora Mariluz Ramírez, dijo que hacen esfuerzos por recuperar algo aprovechando el sol para secar, pero que dudan que los colchones se puedan volver a usar.

Desde el viernes pasado el síndico comenzó a entregar ayudas y le llevaron cena a los afectados, explico la señora Ramírez.

Griseldy de los Santos, propietaria de un pequeño salón de belleza, pudo salvar pocas cosas y los sequecadores de pelo que estaban colocados a cierta altura también fueron alcanzados por el nivel de agua. ” No se que haré en adelante, pues de ese negocio es que mantengo a mis hijos, dijo la moradora del sector de Madre Vieja.

Reporteros de este diario no pudieron localizar al síndico, de la Rosa, quien se encuentra trabajando en los preparativos de las Fiesta Patronales de esta provincia, mientras las oficinas de la Gobernación de la Provincia estaban cerradas.

Pero uno de sus ayudantes que se encontraba en Madre Vieja explicó que el Ayuntamiento a desplegado un amplio programa para socorrer a las familias afectadas por las inundaciones.

Víctor Arias, dijo que se ha determinado que por lo menos 200 familias fueron afectadas por las inundaciones.

La cañada conocida como “Madre Vieja” se desbordó el pasado jueves provocando que todas las casas buenas y corrientes quedaran inundadas casi al llegar al techo, lo que obligó a los moradores de Madre Vieja y de otros barrios localizados en el área de influencia de la cañada a buscar refugio en la parte más alta ya que solo se pudieron quedar en esos sitios lo que tienen casas en dos plantas.

Desde esa noche la gente no duerme con tranquilidad por el temor a que vuelva a llover y la cañada se desborde.

Los moradores coinciden en señalar la necesidad de que se construya un muro de contención para evitar que el desbordamiento de la cañada provoque las inundaciones en las viviendas.

El propio Síndico de la Rosa considera que la situación es peor de lo que a simple vista se puede observar porque los torrenciales aguaceros causaron

Explicaron que el síndico ha señalado que la cañada deberá ser reconstruida daños a la agricultura y otras zonas de San Cristóbal, por lo que se amerita de una atención mayor a la que puede ofrecer el Ayuntamiento.