Bahá’í: joyas de jardines que coronan el norte de Israel

Más de medio millón de visitantes cada año toman ventaja de las giras turísticas gratuitas en medio de la  tranquilidad y el colorido arreglo geométrico de los jardines de Bahá’í, en el norte de Israel, de las ciudades de Haifa y Akko (Acre).

Estos dos jardines, localizados a 10 millas de distancia, han sido designados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad por ser lugares sagrados y destino de peregrinación para los seguidores de la fe Bahá’í, religión monoteísta fundada en el siglo XIX basada en las enseñanzas de Báb (Gate).

La tumba del profeta, el santuario de la cúpula dorada del Bád datan de 1909, es el punto focal de los jardines de Haifa. El santuario recientemente restaurado, el cual fue inaugurado esta primavera, se encuentra en la  terraza central de 19 terrazas ajardinadas extendiéndose por todo el camino hasta la ladera norte del Monte Carmelo, con vista a la Bahía de Haifa.

En las visitas guiadas dadas en hebreo, inglés y ruso (disponibles diariamente excepto los miércoles), los visitantes aprenden que hay 1,700 pasos aproximadamente de abajo hacia arriba.

El jardín de Haifa tiene alrededor de 450 especies de plantas, la mayoría  de ellas nativas de la región. Ellas fueron elegidas por su color, altura, resistencia y  habilidad para sobrevivir con un mínimo de agua.

Los jardines más pequeños de Bahá’í en Akko, un poco más al norte, forman un amplio círculo enmarcado con cipreses y plantaciones que rodean la mansión donde Bahá’u’lláh, conocido como el profeta fundador de la Fe Bahá’í, residió durante sus últimos años y donde fue enterrado.

“Es un poco escondido de la carretera principal, y recientemente compramos un terreno entre los jardines y la carretera principal para ampliar los jardines y puedan ser mucho mas visibles para los transeúntes”, dijo Jalal Hatami, secretario general adjunto de la Comunidad Internacional Bahá’í.

“Nosotros no lo vemos solamente como nuestro, sino para todo el mundo. Estamos muy felices de dar la bienvenida a los visitantes de todo el mundo”.

Él dice que no se cobra la entrada –y no tienen tiendas de recuerdos en las instalaciones– porque los miembros de la fe en Israel no se dedican a actividades  comerciales. “Esta es la sede internacional de nuestra fe”,  dice.

Visitantes. Solo en 2010, unos 760,000 turistas visitaron los Jardines Bahá’í de Haifa, quienes  se extendieron a un kilómetro  sobre la pendiente norte del Monte Carmelo, y 400 metros a través del punto más ancho. De ellos 7,500 fueron peregrinos Bahá’í que fueron a orar a los santuarios.

Dos nuevos jardines planeados. Dentro de los próximos dos años, jardines Bahá’í adicionales serán abiertos. El rio Na’aman fue dividido para dar energía a los molinos, y esto creó una hermosa isla donde los seguidores plantaron un jardín Persa”.

Ahora el jardín y los molinos está siendo restaurado en colaboración con la Autoridad de Antigüedades de Israel, dice Hatami.

El otro jardín restaurado que abrirá pronto es Villa Nazaraeh, una residencia donde Bahá’u’lláh vivió una vez, dice Hatami. 

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Diseño

La investigación y diseño tomaron más de tres años antes de comenzar el trabajo, pero el proyecto de $6 millones fue completado en dos años y medios, con la asistencia de voluntarios procedentes de Mongolia, China, Ecuador, Kenia, Alemania, Canadá, Sur África, Vanuatu, India, Los Estados Unidos y Nueva Zelanda.