Baja mortalidad infantil

POR ALTAGRACIA ORTIZ GOMEZ
La mortalidad infantil se redujo de 12 a siete niños nacidos vivos por cada 1000, informaron ayer el director y subdirector del hospital infantil Robert Reid Cabral. Sin embargo, admitieron que los paros médicos y otras eventualidades son responsables de la suspensión del 30 por ciento de las cirugías.

Los doctores Félix Martínez Doñé y Clemente Terrero, ofrecieron los detalles durante una conferencia de prensa, en la que rindieron informe de sus primeros nueve meses de gestión.

El logro de la reducción de la mortalidad materna se debe a que se dispuso la reactivación de comisiones de control de enfermedades intrahospitalarias y a la mejoría en la calidad de los diferentes servicios que ofrecen los especialistas.

“Hemos creado los comités de prevención de infección hospitalaria, el comité de investigaciones, el comité de calidad y de auditoría clínica, el soporte de la unidad nutricional”, señalaron los funcionarios del centro.

Las infecciones respiratorias agudas, las neumonías, las infecciones y hasta enfermedades inmunoprevenibles, siguen ocupando los mayores niveles de mortalidad y enfermedad. Este dato es válido para el país en general y para los pacientes que acuden a la consulta en ese centro de salud.

Señalaron que a su llegada al hospital Robert  Reid Cabral priorizaron la mejoría e instalación de áreas sanitarias y eliminación de basura y depósitos de aguas negras.

Expresaron que la corrección de filtraciones ha beneficiado la calidad de los servicios de salud de los pacientes ingresados y de las personas que trabajan en el centro.

LOS LOGROS

El hospital Robert Reid Cabral tenía desde hace 50 años instalado un ascensor, y cuya vida útil había caducado. Ahora se ha adquirido un nuevo aparato que será instalado en los próximos días.

También será instalado un tomógrafo y otros aparatos que sirven para mejorar la imagen diagnóstica, señalaron, tras asegurar que los retos del hospital van en línea de seguir mejorando la adquisición de medicamentos y de material gastable.

Mencionaron como logro la remodelación y mejoría de la sala de juego e internamiento, marcada con el número 308, la cual recibió ayuda de la Primera Dama, Margarita Cedeño de Fernández.

Los gerentes del hospital también informaron del equipamiento de áreas tan importantes como cardiología, intensivo y neonatal, a las cuales se les intalaron ventiladores, ecocardiogramas y equipos de otorrinolaringología.

Asimismo, se informó que el Consejo de Residencias Médicas tiene en su poder la solicitud para que se aprueben las especialidades de Neumología Pediátrica, Anestesiología y Radiología.

Esas tres residencias beneficiarían a los pacientes que llegan en condiciones críticas, sobre todo aquellos que son afectados de quemaduras, los que necesitan cirugía o los recién nacidos.

LA MORTALIDAD

Tanto para Martínez Doñé como para Terrero, la reducción de la mortalidad infantil es significativa, porque el hospital es un centro de referencia nacional al que llegan niños de todo el país.

La reducción de la mortalidad infantil se redujo en los últimos cuatro meses, lo que se debe, explicaron, a que se han mejorado las estructuras hospitalarias, sobre todo los sistemas de desague y la entrega regular de fármacos.

Expresaron que cuando asumieron la posición, la mortalidad estaba en 12 por cada 1000 nacidos vivos, luego la redujeron a 11 por el mismo rango y que actualmente está en 7.5.

Ese centro de salud recibe hasta 600 niños que acuden a las diferentes consultas especializadas, mientras las emergencias superan los 300 niños y niñas.

A los gerentes hospitalarios se les preguntó en torno a la calidad de la atención. Señalaron que se hacen esfuerzos por mejorarlo, y que la disminución de la mortalidad implica que los médicos trabajan para mejorarla cada día.

Sin embargo, recordaron que las huelgas y los imprevistos hacen que haya hasta un 30 por ciento de posposición de cirugías.