Barack Obama estudia poner a mujeres en puestos clave de su gobierno

Washington, (EFE).- Dos mujeres, la senadora por Nueva York Hillary Clinton y la gobernadora de Arizona Janet Napolitano, aparecen como candidatas a liderar puestos clave en la futura presidencia de Barack Obama.

Clinton es la preferida para el Departamento de Estado y Napolitano para el de Seguridad Nacional.

La cadena de televisión CNN informó la pasada madrugada que Penny Pritzker encabeza la lista para el Departamento de Comercio, pero la revista Politico informa hoy que la multimillonaria empresaria de Chicago ha decidido retirarse por posibles conflictos de interés.

Fuentes próximas al proceso de selección mencionaron a la prensa local que Laura D’Andrea Tyson, presidenta del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca con el presidente Bill Clinton, es otro de los nombres que se barajan para secretaria de Comercio.

En donde parece haber menos confusión es en el Departamento de Estado, donde la senadora demócrata se perfila como una opción cada vez más viable.

De confirmarse su designación, Clinton se convertiría en una de las mujeres más influyentes del país.

La senadora goza de aliados en ambos bandos del espectro político y cuenta con el respaldo mayoritario de la opinión pública.

El domingo, Jon Kyl, segundo en la jerarquía de los republicanos en el Senado estadounidense, dijo que Clinton sería una “muy buena selección” para liderar el Departamento de Estado.

El senador demócrata Byron Dorgan aseguró ese mismo día que Clinton será confirmada sin problemas por el Senado de ser elegida.

Una encuesta divulgada ayer por el centro Gallup muestra que la mayoría de los estadounidenses, el 57 por ciento, ve con buenos ojos la posible designación de la ex primera dama estadounidense.

Entre los demócratas, el sí a Clinton es inequívoco, con un 79 por ciento a favor de que se convierta en secretaria de Estado. Entre los republicanos, el apoyo es de sólo un 28 por ciento.

De ser confirmada, la senadora seguiría los pasos de otras dos mujeres exitosas: la actual secretaria republicana Condoleezza Rice y la demócrata Madeleine Albright.

Entre los escollos para su nombramiento figuran los negocios de la fundación que preside su esposo, Bill Clinton, que podrían plantear conflictos de interés, y la oposición de los grupos antibélicos, que ven con recelo su respaldo a la invasión de Irak.

Otra de las posibles “mujeres fuertes” del Gobierno de Obama sería la gobernadora de Arizona Janet Napolitano.

Napolitano podría estar en breve al frente del Departamento de Seguridad Nacional, creado tras los atentados de septiembre de 2001 y entre cuyos cometidos está la seguridad fronteriza y la protección del país contra nuevos ataques terroristas.

La política, de 50 años, fue la primera mujer en la historia del país en servir como fiscal del Gobierno federal, fiscal general del estado y gobernadora de forma consecutiva.

La gobernadora se opuso a varios proyectos de ley que tenían como objetivo a los indocumentados y decidió hacer énfasis en el sistema y las personas que hacen posible la inmigración ilegal.

Así, pidió a los contratistas estatales que se aseguraran de que sus empleados residen de forma legal en el país y creó una unidad destinada a detener a los que falsifican documentos de identidad.

Napolitano defiende reforzar la seguridad fronteriza pero ha expresado su escepticismo sobre la conveniencia de levantar un muro en la frontera entre EE.UU. y México.

Grupos a favor de una reforma migratoria integral como America’s Voice dieron hoy la bienvenida a su posible designación.

“La gobernadora Napolitano sería una elección magnífica”, aseguró Frank Sharry, director ejecutivo de la organización, quien destacó sus credenciales en seguridad nacional y su capacidad para trabajar de forma bipartidista.

Por lo demás, el diario The Washington Post dice hoy que Pritzker ha iniciado una revisión de sus vastas propiedades financieras y sopesa si podría distanciarse lo suficiente de sus negocios para cumplir los estrictos requisitos para servir en el Gobierno de Obama.

En caso de poder hacerlo y estar interesada en el puesto, el cargo sería suyo, según las fuentes consultadas por el rotativo. EFE