Barrios son acosados por los atracadores

POR MARIEN A. CAPITAN
La ola de violencia que sacude al país ha llegado a un extremo tal que los moradores de los barrios de la parte alta del Distrito Nacional están denunciando que los delincuentes de esa zona comenten entre diez y quince atracos por día.

Así lo aseguró ayer el dirigente comunitario Alexis Peña, de la Comunidad con Don Bosco (CODONBOSCO), quien habló en nombre de los miembros de 45 organizaciones barriales, vecinales, deportivas, religiosas y educativas de los sectores de María Auxiliadora, Mejoramiento Social, El Caliche, Villa María, 27 de Febrero, Loma del Chivo, Agua Dulce, Villa Fontana y Los Barrancones.

Tras asegurar que urge frenar la delincuencia, Peña le exigió al gobierno que rebaje los precios de los productos de primera necesidad y que le busque una solución inmediata a los problemas de los apagones y la escasez del gas licuado de petróleo (GLP).

Al tocar el tema de la situación energética, Peña aseguró que es un verdadero dolores de cabeza para ellos puesto que tan sólo cuentan con cuatro o cinco horas de luz al día.

Esto, dijo Peña, está afectando a los negocios, colegios, iglesias y colegios. Afirmando que la docencia se tiene que suspender en los centros nocturnos por falta de luz, Peña subrayó que la falta de energía ha ocasionado también que aumente la delincuencia.

Pero el aumento, agregó, también tiene otra causa: que el presidente de Leonel Fernández no le están dando las “facilidades” y “ayudas” que le daba el gobierno anterior a los delincuentes. “Como no están recibiendo ningún beneficio, esos delincuentes están volviendo a su trabajo anterior: atracando, penetrando a las viviendas, saqueándolas. No importa que usted esté en la casa, que haya un grupo de personas en la casa, ellos entran y atracan”.

Dicho esto, Peña manifestó que los robos más frecuentes son de celulares, carteras, prendas, motores, lentes y hasta zapatos. “Eso está llevando mucha incertidumbre. Una persona ve a alguien suyo y no quiere creer que es una persona decente, sino un delincuente”.

Cuestionado en torno a la posible solución del problema, Peña exhortó a las autoridades a darle más oportunidades de empleo y recreación a los jóvenes. Por otro lado, solicitó a monseñor Agripino Núñez Collado que integre a las organizaciones barriales en los debates del Diálogo Nacional que se está desarrollando para frenar la inseguridad ciudadana.

“Ahí está participando la sociedad civil de élite. A la sociedad civil que está haciendo los trabajos en los barrios marginados, que está enfrentando el día a día de los problemas de la delincuencia, no se le ha consultado. Nosotros también tenemos propuestas; las organizaciones de la zona norte queremos que se nos tome en cuenta”.

Firme en la convicción de que los gobiernos sólo promueven el asistencialismo, Peña se quejó de que el gabinete social nunca se ha acercado a hablar con la gente pobre de los barrios ni con los representantes de las organizaciones barriales.

Otro motivo de disgusto, indicó Peña, es que el programa “Comer es primero” sólo ha llegado a Los Guandules. “Han obviado a los demás barrios. Por ejemplo, nosotros en Mejoramiento Social, en el María Auxiliadora, El Caliche, 27 de Febrero (…) se nos ha excluido y aquí hay tantos pobres como allá”.

Por otro lado, Peña le solicitó al gobierno que continúe subsidiando la energía eléctrica y al gas. “La mayoría de las personas que vivimos en los barrios marginados no trabajamos. Entonces, si quitan los subsidios, la pobreza aumentaría porque la mayoría de nosotros estamos desempleados”.

Finalmente, Peña indicó que la basura está ahogando a los barrios de la parte alta. “A nosotros nos está comiendo la basura; así como la pobreza está acabando con nosotros, la basura nos está arropando y trayendo cucharachas, mosquitos, dengue (…). Cada acera, cada frente de la casa, se está convirtiendo en un vertedero”.

Tal es la magnitud del problema que Peña hizo un llamado al síndico del Distrito Nacional, Roberto Salcedo, para que inicie un programa de limpieza de los barrios.

Entre las instituciones que apoyan la postura de Peña están CODECOFE, MONADE, Comunidades Eclesiales de Base, el Centro de Educación para la Paz, Tolerancia y Desarrollo (CEPATODE) y las Juntas de vecinos de Los Salesianos, María Auxiliadora, Adelaida Santana y Villa Fontana, entre otras.