BCE propone creación de bono titulización de deuda soberana

A1

El Banco Central Europeo (BCE) propuso ayer la creación de un bono de titulización de deuda soberana, que tendría un riesgo bajo y evitaría la mutualización de la deuda en la zona del euro.
Los bonos de los diferentes países de la Eurozona pasarían a formar un solo activo creado por los bancos y vendidos por los mismos, lo que impediría que los riesgos fiscales se compartiesen entre los diferentes países. Este sistema daría la oportunidad a los bancos de reducir su exposición a la deuda soberana y reducir o diversificar riesgos.
Este tipo de bonos funciona de forma similar que los mortgage-backed security (MBS) o valores respaldados por hipotecas. Este tipo de activo, que combina varias hipotecas como subyacente, fue uno de los desencadenantes de la crisis financiera en EEUU. No obstante, aunque el parecido con los MBS es evidente, el buen uso de esta innovación financiera puede incrementar la seguridad y eficiencia de los mercados.
En junio de 2016, el Consejo Europeo de Riesgo Sistémico (CERS), que es un organismo independiente de los países de la Unión Europea (UE) que se creó tras la crisis para detectar amenazas para la estabilidad financiera, estableció un grupo de trabajo para investigar la posibilidad de crear este bono de titulización de deuda soberana.
El presidente de este grupo, Philip Lane (presidente del banco central de Irlanda), ha explicado hoy que este bono de titulización de deuda soberana “representa una opción atractiva e interesante de diseñar un activo de bajo riesgo para todo el área sin mutualización fiscal”.
Según el Banco de España, la titulización permite transformar un conjunto de activos financieros poco líquidos en una serie de instrumentos negociables, líquidos y con unos flujos de pagos determinados. En el caso de los bonos soberanos es un tanto diferente, puesto que salvo en momentos puntuales (falta de confianza) son activos líquidos.
La titulación permite transformar activos heterogéneos (bonos griegos, alemanes, españoles…) en títulos líquidos, homogéneos, de mayor importe y susceptibles de ser vendidos, transferidos o cedidos a terceros.
Media esta fórmula, los bancos podrían emitir estos bonos titulizados y sacar fuera de balance parte de la deuda soberana a cambio de recibir el precio pagado por esos bonos. Con ese dinero, los bancos podrían reactivar el crédito a familias y empresas.
Es importante tener en cuenta que este tipo de titulizaciones permitieron que la banca de EEUU incrementase sobremanera el crédito, reduciendo la vigilancia sobre los prestatarios puesto que esos créditos se titulizaban y se vendían a terceros por todo el mundo. Esta operación se repetía una y otra vez, lo que a la postre generó una burbuja inmobiliaria en EEUU.