BEISBOL Y ESTADÍSTICAS. Tragedia de Río Verde conmueve 72 años después

Héctor Gómez

De acuerdo a la versión del capitán piloto retirado FAD, Ricardo Antonio Bodden López, el sábado 10 de enero de 1948, la Oficina de Operaciones Aéreas de la Compañía Dominicana de Aviación en el Aeropuerto “General Andrews”, mostraba en la pizarra correspondiente a la lista de vuelos, un aviso señalando que la caseta de comunicaciones del Aeropuerto de Santiago estaba fuera de servicio, debido a que el día anterior, el segundo teniente piloto Reyes Kunhard (Llío), había hecho un vuelo rasante en un avión AT-6 y con la punta del ala, chocó y destruyó la antena.
Santiago no tenía comunicación aérea
En la lista de vuelos domésticos en la capital, estaba anotado que dos aviones DC-3, viajarían a Barahona, donde las tripulaciones pernoctarían.
Esos dos aviones recogerían uno en Santiago, al equipo de pelota (los jugadores) y el otro a los directivos, periodistas y fanáticos. La tripulación de ambos aviones estaba compuesta de la siguiente manera: Comandante, primer teniente piloto Felipe Cartagena Portalatín, Copiloto, primer teniente piloto Ramón Peralta, Comandante, primer teniente piloto Ramón Hernando Ramírez, Copiloto, segundo teniente piloto Ismael Román Carbuccia.
El copiloto Román Carbuccia salió del campamento por un momento en la cercanía del aeropuerto, y cuando dieron la orden de despegue, al no encontrarse a Román, ordenaron al segundo teniente piloto José del Carmen Ramírez Duval que lo sustituyera y se fuera hacia Barahona, donde dormirían.
Continuará con la última parte de este artículo en la próxima entrega.