Belenes en el mundo: una tradición universal

29_11_2016 HOY_MARTES_291116_ ¡Vivir!2 C

Unos 46 belenes de cuatro continentes componen la exposición “Belenes en el mundo”, parte de la colección de belenes del arquitecto Jaime Andrés Sued que ahora se expone en el patio interior del Centro León.
Belenes del todo el continente americano, el Caribe, de países africanos como Níger, Uganda o Burkina Faso; de naciones europeas como Italia, Alemania, Bélgica, Austria, Portugal, Grecia y la República Checa. También podrán apreciarse pesebres de Rusia, Bangladés, India, Tierra Santa, Camboya, Vietnam, Líbano, Filipinas, Indonesia, hasta el 10 de enero.
Los belenes de la colección de Sued están realizados en materiales tan diversos como piedra, metal, hilo coloreado y tejido, cerámica, madera, foam, tela, fibra vegetal, madera, resina, higüero, acrílico, cartón pintado, papier maché, madera policromada, higüero, madera balsa, maíz teñido, cristal de Murano, madera de haya, porcelana y más.
Como parte de la apertura, se sostuvo un conversatorio con los coleccionistas de belenes Manuel García Arévalo y Jaime Andrés Sued, quienes comentaron sobre sus colecciones y la importancia de esta tradición universal.
“Todo lo que es Navidad me gusta”, afirmó Sued al explicar que la colección inició en 1985 con un belén que regaló uno de sus estudiantes de Arquitectura. El conjunto se ha engrosado desde entonces con viajes al exterior, compras en el país y pedidos por internet desde lugares remotos como el de Burkina Faso, adquirido en enero de 2015.
La exposición “Belenes en el mundo” cuenta con los auspicios de la Fundación Eduardo León Jimenes.
Tradición universal. De profunda presencia popular, el nacimiento del Niño Jesús forma parte esencial de las celebraciones navideñas de muchos pueblos del mundo.
El nacimiento, también conocido como belén, forma parte esencial de estas festividades, que ha tomado cuerpo en diversas culturas del mundo, convirtiendo esta tradición originalmente venida del estricto mundo católico, en una práctica recurrente en otros pueblos. Precisamente estas apropiaciones del belén permiten traducir la manera como cada contexto cultural define e interpreta el nacimiento, impregnándole rasgos particulares de su cultura: vestuario, fisonomías, arquitectura, vegetación, fauna propia, enriqueciendo la tradición, a partir de cómo cada pueblo lo hace suyo.
En muchos lugares, como en nuestro país, el belén se transforma en una verdadera instalación artística.