Beltré juega con pasión

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Carlos Nava
ESPN

Adrián Beltré llega todos los días al clubhouse de los Rangers para trabajar, para jugar con la misma pasión o quizás más que hace 17 años cuando debutó en las Grandes Ligas.

La mayoría de los jugadores coinciden en que tal vez nadie en el clubhouse de los Texas Rangers tienen tantas ganas de jugar todos los días que Beltré.

El antesalista de los Rangers ha sido un pelotero regular en las alineaciones de su equipo desde que se estrenó con los Dodgers a los 19 años de edad; desde entonces siempre ha estado al más alto nivel.
El domingo pasado, Beltré, de 36 años, se convirtió el pelotero dominicano con más partidos disputados en las Grandes Ligas, al superar los 2,527 del legendario Julio Franco.

“Tiene más pasión que todos nosotros juntos”, dijo el paracorto de los Rangers Elvis Andrus, quien el miércoles cumplió 27 años. “Siempre le hago chistes de que mentalmente parece que fuera más joven que yo. Se le ve el hambre que aún tiene por este juego y el gozo que aún siente”.

“Se ve que allá afuera disfruta cada segundo”, añadió. “Le vaya bien o mal, es la misma persona. Es difícil ver cambiar su personalidad”.

Por lo general, Beltré es ajeno a los récords; rara vez cambia su rostro y es difícil para la gente poco cercana a él darse cuenta cuando está contento, enojado o triste. Pero todos saben que siempre está motivado.

Sus mayores manifestaciones de alegría son evidentes cuando tiene un logro que se refleja en el marcador de manera directa para un triunfo de sus Rangers.

Beltré llegó a Texas en la temporada 2011 para reemplazar en la tercera base al entonces capitán, Michael Young.

En principio, a los aficionados les costó trabajo entender las razones del equipo; incluso abuchearon cuando fue presentado en vez de uno de los más grandes ídolos recientes en el parque de pelota de Arlington, quien fue cambiado de posición habitual.

Sin embargo, pronto se convirtió en ídolo, sin tener que hablar con la boca; sólo con su juego.

“Verlo jugar ahorita, con casi sólo cuatro dedos en la mano izquierda es algo que a nosotros nos enseña y motiva”, dijo Andrus en referencia a las diversas molestias física de Beltré, incluyendo un dedo dislocado que lo puso en la lista de incapacitados a principio de junio.

“La gente no sabe todo el dolor y sacrificio que hace para jugar todos los días y seguir apoyándonos como equipo”, agregó el venezolano.