Bibliotecarios en Perú

08_11_2019 HOY_VIERNES_081119_ Opinión9 A

– y II-
En Lima se celebró la X Asamblea General de la Asociación de Estados Iberoamericanos para el Desarrollo de las Bibliotecas Nacionales de Iberoamérica (ABINIA), y esta definió un antes y un después para la Asociación.
Todo comenzó con los preparativos de la conmemoración del V Centenario del Encuentro de Culturas.
En 1988, la Biblioteca Nacional de España convocó la primera reunión de directores de Bibliotecas Nacionales con el interés de ver la conveniencia de organizar en 1992 una Exposición Internacional Conmemorativa sobre el V Centenario, para mostrar manuscritos, impresos raros, grabados y mapas de varias épocas, en representación de las regiones hispanoamericanas durante 300 años de historia común, hasta finalizar con las independencias nacionales.
Un año después, en diciembre de 1989, en México, como ya se dijo, quedaba ABINIA constituida, con los objetivos de integración y colaboración mutuos. Además de los preparativos para la Gran Exposición, se establecieron metas prioritarias para el trienio 1990-1992: creación de catálogo colectivo de obras impresas en los siglos XVI al XIX, la formación de personal, el equipamiento informático, proyectos de preservación y conservación, así como la difusión de ediciones en diferentes soportes. Incluso, ese programa mínimo figuró entre puntos que se propusieron a la II Conferencia o Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica, celebrada en Madrid en 1992. La primera se había llevado a cabo en Guadalajara, México, en 1991.
En efecto, la Exposición Internacional Conmemorativa tuvo dos sedes: la Biblioteca Nacional de Venezuela (Caracas, agosto de 1992) y la Biblioteca Nacional de España (Madrid, octubre de 1992).
Al referirse a la asociación bibliotecaria de entonces y a su primera gran actividad, la directora de la Biblioteca Nacional de España y presidenta de la nueva institución, Carmen Lacambra, expresó:
“[…]representa uno de los más ricos y excepcionales patrimonios culturales que se pueda imaginar. Los fondos depositados en estas Bibliotecas Nacionales, además de muy cuantiosos hasta el punto de suponer, ya sólo por esta razón, una fuente de información inagotable, suponen en buena parte auténticos tesoros que testimonian las distintas culturas del mosaico iberoamericano.”
Y resaltaba su rol:”[…] conservación de la riqueza, difusión del saber acumulado en esa riqueza. Una Biblioteca Nacional abierta al futuro -un futuro que ya ha llegado- es una Biblioteca que transmite ese saber y ese conocimiento por todos los medios.”
Y la visión latinoamericana sobre la entidad que nacía, por una de sus protagonistas fundamentales, sino la mayor: Virginia Betancourt Valverde, directora de la Biblioteca Nacional de Venezuela, secretaria ejecutiva de la nueva asociación: Los quinientos años han inspirado la creación …de ABINIA (…), primera en su tipo en el mundo. (…) En ABINIA, las Bibliotecas Nacionales han encontrado la fuerza y los recursos para alcanzar lo que lucía, hasta hace poco tiempo, una quimera.
De la mencionada Exposición Internacional se publicó una memoria titulada “Testimonios. Cinco siglos del libro en Iberoamérica”, un documento bibliográfico, de presencia obligada en nuestras bibliotecas.
Al igual que esta obra, hay otra publicación de ABINIA, de carácter fundacional: “Historia de las Bibliotecas Nacionales de Iberoamérica: pasado y presente.” Se publicó originalmente, en 1992, como número especial (3-4, julio-diciembre) del Boletín de la Asociación Española de Archiveros, Bibliotecarios, Museólogos y Documentalistas.
Fue en la V Asamblea General de ABINIA, celebrada en la República Dominicana, en agosto de 1994, donde se decidió “dar nuevamente a las prensas esos importantes estudios, que mucho contribuyeron al mejor conocimiento no solo de las bibliotecas cuyas historias se describen, sino también, en alguna medida, al desarrollo cultural de nuestras naciones”. La Asamblea encargó su edición a la Biblioteca Nacional de México, a fin de que sus ejemplares se entregaran en la VI Asamblea General, a celebrarse en 1995 en esa biblioteca.
En estas palabras, más que lista de actividades y logros de ABINIA en estos 30 años de existencia, se presentan el contexto en que nace y la visión que ha guiado a la institución hasta nuestros días. Revisando los proyectos aprobados y realizados, se destaca lo relativo a la capacitación, y de manera especial lo tecnológico y digital. Eso viene a coronarse con el gran proyecto en marcha de la Biblioteca Digital del Patrimonio Iberoamericano (BDPI), con la coordinación de la Biblioteca Nacional de España, y el apoyo de la secretaría general de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobiernos de Iberoamérica.
En medio de dificultades y crisis de nuestros países, y del mundo mismo, las bibliotecas nacionales de Iberoamérica avanzan con una visión muy clara y definida en el presente y hacia el futuro.