Bichara trata Senado plantas en Baní

El vicepresidente ejecutivo de CDEEE, Rubén Jiménez Bichara

El vicepresidente ejecutivo de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), Rubén Jiménez Bichara, se reunió ayer con los miembros de la Comisión de Hacienda del Senado que estudia el contrato de ingeniería, procura y construcción de la central termoeléctrica Punta Catalina, que generará 674.78 megavatios netos.

Los miembros de la comisión, que preside el senador por San Cristóbal, Tommy Galán, recibieron amplias explicaciones y respuestas a las inquietudes técnicas, económicas y medioambientales que expresaron con relación al proyecto que implica la construcción de dos plantas que serán propiedad estatal.

El contrato fue firmado por el gobierno con el consorcio integrado por las empresas Odebrecht -Tecnimont – Estrella, ganador de la licitación pública internacional convocada por el Estado a través de la CDEEE.

Jiménez Bichara, quien estuvo acompañado por ejecutivos, técnicos y asesores de la CDEEE, así como de los especialistas de las empresas que asesoraron el proceso de licitación de las dos plantas, resaltó la importancia y la urgencia del proyecto para que el país pueda enfrentar la crisis que afecta al sector eléctrico desde hace décadas.

Junto a los técnicos y especialistas que le acompañaron explicó las ventajas que representaría para el sector eléctrico, para el gobierno y para los sectores productivos la construcción del parque en Punta Catalina.

Destacó que el proyecto, además de mejorar sustancialmente el suministro de energía eléctrica, permitirá reducir los costos de producción y con ello el precio al consumidor de la energía, así como el subsidio que entrega el Gobierno para la sostenibilidad del sistema.

De acuerdo a las explicaciones de los economistas que asesoran a la CDEEE en el proyecto, la inversión en la construcción de la central se podrá recuperar de cuatro a cinco años.

Los senadores mostraron interés sobre el tema medioambiental, y se les explicó que la central fue inscrito como proyecto MDL (mecanismo de desarrollo limpio) del protocolo de Kyoto.