BID advierte sobre riesgo de deuda en dólares

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República Dominicana, junto a Argentina, El Salvador, Paraguay y Surinam, mantiene más del 60% de su deuda del sector público en dólares. Al respecto, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) advierte que en la deuda en moneda extranjera puede que los riesgos de liquidez sean más altos, dado que los inversores extranjeros pueden estar sujetos a shocks internacionales que pueden afectar sus posiciones de liquidez.
Otro dato importante es que al igual que Guatemala, Colombia y El Salvador, República Dominicana redujo ligeramente su porcentaje de deuda en moneda extranjera, pero aumentó la deuda que vence en 12 meses.

En su “Informe macroeconómico de América Latina y el Caribe 2019”, el BID destaca que frente a los riesgos que surgen de los mercados financieros globales, es un buen momento para adoptar un enfoque cauteloso de gestión de la deuda pública con el fin de mantener la estabilidad en el caso de que las condiciones financieras globales se deterioren.

El BID resalta que para aquellos gobiernos que requieren financiamiento para aumentar la inversión, o para cubrir déficits fiscales, sigue siendo prioritario desarrollar mercados locales para la deuda a largo plazo y a interés fijo denominada en moneda nacional. Esos mercados se sustentan en una base inversora local estable y, por lo tanto, reducen la dependencia del financiamiento externo que suele ser más volátil.

“Sin una base inversora local estable la región seguirá siendo vulnerable ante las fluctuaciones en los mercados financieros globales, a pesar de las mejoras en la gestión de la deuda. Los inversores residentes en América Latina y el Caribe también pueden jugar un rol estabilizador adicional si están dispuestos a repatriar sus activos externos cuando la volatilidad externa es alta. Como se señala en este informe, es más que probable que esta repatriación se produzca si las condiciones macroeconómicas y financieras locales son estables”, indica en el informe cuyo tema central es “Construir oportunidades para crecer en un mundo desafiante”.

El informe, coordinado por Eduardo Cavallo y Andrew Powell, miembros del BID, advierte que si el ritmo de normalización de la política monetaria en Estados Unidos es más rápido de lo anticipado, las tasas de interés en América Latina y el Caribe subirían, los tipos de cambio probablemente se depreciarían, y es posible que los países con regímenes de meta de inflación tuvieran que subir las tasas de interés para evitar presiones inflacionarias.

Resalta que los países que atan sus tipos de cambio al dólar de Estados Unidos, o que intervienen activamente en el mercado de cambios para estabilizar el tipo de cambio, pueden enfrentarse a un aumento de las presiones sobre sus reservas en divisas. “Mientras las tasas de interés mundiales siguen siendo bajas, y los precios de las materias primas se sitúan en niveles rentables, el contexto global da tiempo a los países para reforzar los amortiguadores externos (por ejemplo, acumular reservas internaciones), y para recortar los déficits fiscales y externos”, indica. Los mecanismos de seguro como las facilidades precautorias del FMI, o los “swaps” con otros bancos centrales también pueden jugar un rol útil, dice el BID.
Menos crecimiento
El informe también destaca que una combinación de shocks económicos podría acortar el crecimiento de América Latina y el Caribe en un promedio anual de hasta 1,7% del PIB en 2019-2021, reduciendo la tasa de crecimiento base del 2,5 % a solamente 0,8%. El informe calcula los impactos de un crecimiento desacelerado de las economías de Estados Unidos y China, y un aumento en las tasas de interés de EEUU. Evalúa los potenciales impactos sobre América Latina y el Caribe causados por un Brexit desordenado, que podría reducir en medio punto porcentual adicional las proyecciones de crecimiento de la región.