BID: Ampliación de Canal de Panamá desafía puertos en Centroamérica y RD

PANAMA. AP. La ampliación del Canal de Panamá plantea un gran desafío para las deficientes redes de transporte marítimo y terrestre en Centroamérica y República Dominicana, donde son contados los puertos en condiciones para atender en dos años la llegada de barcos gigantes impulsada por ese proyecto multimillonario, sostuvo el Banco Interamericano de Desarrollo.  

“Para satisfacer las exigencias de los buques más grandes que navegarán por el Canal de Panamá cuando se complete su expansión en 2015, los países de América Central deben mejorar radicalmente su infraestructura intermodal de puertos y de rutas, la calidad de sus servicios de transporte por camión e intensificar su coordinación institucional”, planteó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en uno de dos estudios sobre los sistemas logísticos e intermodal de carga en América Central y Dominicana divulgados el sábado.  

En uno de los documentos el BID hizo una evaluación del funcionamiento y de la conectividad de 18 puertos en esos países.    Cinco de esos puertos carecen de grúas en funcionamiento y por lo tanto sólo pueden recibir buques con grúa a bordo, señaló el documento presentado durante una jornada de seminarios antes de la inauguración de la reunión anual de las asambleas de gobernadores del organismo en esta capital.   

La ampliación del canal por un costo de 5.250 millones de dólares, la obra de infraestructura más grande de los últimos tiempos en Centroamérica y en la historia de la vía interoceánica desde su apertura en 1914, busca duplicar la capacidad de la zanja marítima al permitir el paso de buques gigantes. El canal manejó 334 millones de toneladas de carga en 2012, una cifra récord.    Esos buques pueden transportar 12.600 contenedores, unos 8.100 más de lo que llevan los más grandes que pueden atravesar actualmente el canal, según el estudio.  

Pero a dos años de que esté lista la expansión, sólo Panamá y República Dominicana, entre los países evaluados, cuentan con terminales para recibir y darle servicio a esos mega buques. Panamá tiene a cuatro puertos en el Atlántico y el Pacífico en condiciones de hacerle frente al desafío mientras que Dominicana está en capacidad para hacerlo en sólo una terminal portuaria.  

Costa Rica y otros cinco países latinoamericanos que no fueron objetos del estudio Bahamas, Colombia, Cuba, Jamaica y Perú, se han sumado a la carrera para ampliar y rediseñar algunos de sus puertos impulsados por la ampliación canalera, dijo a la prensa el presidente del BID, Luis Alberto Moreno.  

“Todos tienen planes y algunos obras ya concluidas para competir por el aumento anticipado en el negocio del trasbordo de carga”, afirmó.    Destacó, por otro lado, que gerentes en industrias tan diversas como la del cobre en Chile, la soja en Estados Unidos y los electrodomésticos en China, están rehaciendo las cuentas sobre costos, tiempos e insumos. Estados Unidos es el principal cliente del canal, mientras que Chile es el mayor usuario latinoamericano.    “Están visualizando nuevas cadenas de valor que les permitirán producir y distribuir productos en mercados que hasta hoy resultan inalcanzables”, afirmó Moreno, un economista colombiano. “Todo esto representa una oportunidad histórica para nuestra región. Pero me pregunto ¿podrá Mesoamérica (México, Centroamérica, Colombia y Dominicana) capitalizar esta oportunidad?”.   

El estudio sostiene que con los nuevos mega buques los puertos y las carreteras deberán ser capaces de descargar y desplazar cargamentos mucho más voluminosos y hacerlo con mayor rapidez y eficiencia. La región deberá invertir grandes sumas en la modernización de sus puertos, entre otras reformas que se tornan urgentes.  

“Debe cambiar el curso en cuanto a la forma en que administra la logística de las cargas a fin de reforzar su integración con el mundo y seguir creciendo”, planteó Alexandre Meira da Rosa, gerente del Sector de Infraestructura y Medio Ambiente del BID. “Las empresas pueden ser muy eficientes produciendo bienes a precios bajos, pero pierden sus ventajas competitivas en las ineficiencias en el embarque y transporte de esos bienes dentro del país”, agregó.    De acuerdo con el estudio, sólo uno de los puertos evaluados -el dominicano de Caucedo- recibió una clasificación de “muy bueno” en materia de conectividad terrestre, que considera factores como congestiones viales, seguridad y número de pistas en los accesos portuarios. Seis puertos recibieron la clasificación “bueno”, cuatro se consideraron “adecuados” y siete recibieron la clasificación de “deficiente”.  

“El transporte por tierra firme en América Central es complejo”, indicó el estudio, “porque la región es demasiado pequeña y no tiene volumen suficiente para una red densa y corta de transporte marítimo, pero es demasiado grande y carente de infraestructura vial para contar con un servicio adecuado de transporte terrestre”.    En el informe se recomienda que los países establezcan un órgano coordinador nacional encargado de la supervisión del transporte marítimo y terrestre y se hace hincapié en que la existencia de una red integrada de transporte marítimo y terrestre intermodal es crucial para el desarrollo futuro de la región. 

En tanto, el segundo estudio evaluó el transporte por camión desde las reglamentaciones a la seguridad para las cargas y los cruces fronterizos.    “Las tarifas para este medio de transporte de cargas son onerosas y los costos de seguridad altos y la falta de combustible diésel con bajo contenido de azufre impide la renovación de las flotas con motores más modernos y eficientes”, planteó.    A su vez, la proporción de caminos pavimentados en países como Honduras y Belice es de 22% mientras que en Nicaragua no es más de 15%.    “Suele afirmarse que la cadena de suministros es apenas tan buena como su eslabón más débil y a menudo las carreteras constituyen este eslabón”, según el estudio.