Biocosmética lo último en belleza

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Reportajes.  EFE. La biocosmética es lo más nuevo en cuidados corporales y faciales. Esta tendencia que siguen algunas de las mujeres más ricas y bellas del mundo  supone, ante todo, un nuevo acercamiento a la Madre Naturaleza, para que sea ella la encargada de cuidarnos y mimarnos.

La biocosmética mantiene que los conservantes sintéticos, los pesticidas, los derivados del petróleo y otros productos químicos no ayudan ni al desarrollo sostenible ni a la regeneración de la piel humana.

La biocosmética es una de las consecuencias de la creciente concienciación de la humanidad ante el cambio climático y el incierto futuro del planeta Tierra. Por ello, en la elaboración de sus productos  sólo se utilizan ingredientes procedentes de cultivos libres de pesticidas, herbicidas, abonos químicos, etc., y queda descartada la utilización de cualquier planta sometida a modificación genética.

Productos naturales y biológicos. Al igual que  los alimentos “bio” o ecológicos son más saludables, los biocosméticos son mucho más delicados con la piel y el cabello, a la vez que más eficaces.

No contienen conservantes artificiales –por el contrario, se recurre generalmente a los aceites naturales o a vitaminas como la E- ni perfumes sintéticos, y tanto los envases como la tinta utilizada en el etiquetado son biodegradables.

En ningún caso han sido probados en animales, aunque sí son sometidos a controles de calidad y otros procesos para evitar reacciones alérgicas.

La utilización de cosméticos en nuestro tiempo está cada vez más generalizada, tanto en mujeres como en hombres.

A menudo olvidamos que la piel actúa como filtro y barrera de nuestro organismo, y que muchos productos químicos pasan esta barrera y se acumulan en el cuerpo.

Por ello, frente a la cosmética imperante –en la que intervienen productos químicos nocivos para la salud- la biocosmética atrae cada día a un mayor número de consumidores.

Las sustancias vegetales y biológicamente cultivadas que se utilizan en la biocosmética, estimulan la capacidad natural de la piel para recuperarse y no suponen una agresión para el frágil equilibrio de la epidermis.  

De momento, poco más del 7% del comercio de productos de belleza está formado por la biocosmética, pero este porcentaje sigue en aumento.

La oferta, según estadísticas es cada vez más amplia y mueve ya una importante cantidad de dinero.  

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Cosmética verde

La fitocosmética, o cosmética elaborada con plantas, vuelve con fuerza, y algunos explican que la alianza milenaria entre la humanidad y las plantas es indestructible, ya que son ellas las que nos dan alimento, energía y oxígeno. La fitoterapia busca la curación a través del mundo vegetal, en tanto que la aromaterapia persigue la belleza y la salud a través de los aromas obtenidos de flores y plantas.

Las nuevas investigaciones abren además de un aprovechamiento más racional de las plantas, nuevos campos para la salud y la belleza. Así, por ejemplo, la investigación con células madres supone ya una revolución no sólo para la medicina, sino también para la cosmética.

Las claves

1. Más eficacez

Al igual que los alimentos “bio” o ecológicos son más saludables, los biocosméticos son mucho más delicados con la piel y el cabello, a la vez que más eficaces.

2.  Barrera natural

 A menudo olvidamos que la piel actúa como filtro y barrera de nuestro organismo, y que muchos productos químicos pasan esta barrera y se acumulan en nuestro cuerpo.

3-  Doble efecto

Las plantas fueron durante milenios las medicinas y cosméticos de la humanidad que, bajo distintas formas y preparados, las usaba tanto para luchar contra las enfermedades como para embellecer la piel.