Blair: no hubo negociaciones

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LONDRES (AFP).- El primer ministro británico, Tony Blair, mostró su satisfacción ayer por la liberación de los 15 marinos detenidos en Irán, y afirmó que no había habido negociaciones para el “regalo” imprevisto del presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad.

La víspera de un largo fin de semana de Pascua en Gran Bretaña, Blair se declaró “encantado” por la liberación de los 15 cautivos, 14 hombres y una mujer, anunciada por Ahmadinejad en una conferencia de prensa en Teherán.

“Desde el inicio adoptamos una postura comedida, firme pero sosegada, sin negociar, aunque tampoco con confrontaciones”, aseveró Blair en una breve declaración en Downing Street.

La noticia de la liberación de los marinos, cuyo retorno está previsto para el jueves, es un “alivio profundo”, insistió.

Blair agradeció a todos los que habían jugado un rol en la liberación, Europa, el Consejo de Seguridad de la ONU y también “nuestros aliados en la región que desempeñaron su papel”, sin precisar los países a los que se refería. La cadena televisiva Sky News afirmó el miércoles que Siria y Qatar habían desempeñado un papel fundamental en la resolución de la crisis.

   “Las desavenencias que tenemos con vuestro Gobierno pretendemos resolverlas de manera pacífica”, dijo Blair, en comentarios al pueblo iraní después del anuncio de que los marinos serían puestos en libertad.

   “No tenemos nada contra ustedes”, agregó.

   Las cadenas británicas de información transmitieron este miércoles, durante más de una hora y en directo, la conferencia de prensa de Ahmadinejad, con lo que le ofrecieron una tribuna inédita al mandatario iraní.

   “Es vital que regresen pronto y sin problemas, para que se reúnan con sus familias y sus seres queridos”, declaró el ministro británico de Defensa, Des Brown.

   Nick Summers, hermano de Nathan Summers, de 21 años, uno de los marinos capturados, calificó la noticia de la liberación de “formidable”.

   La ciudad natal de Nathan Summers, Hayle (en el suroeste de Gran Bretaña), se preparaba para una fiesta de bienvenida.

   La familia de Adam Sperry afirmó que se trataba del “mejor regalo posible”.

   “Lo único que quería era su retorno a su familia para Pascua”, manifestó un tío del marino, Ray Cooper.

   La captura de los 15 marinos británicos el 23 de marzo generó una crisis diplomática entre Londres y Teherán.

   Irán acusó a los marinos de ingresar en sus aguas territoriales, situación desmentida por Gran Bretaña.

   La jefa de la diplomacia británica, Margaret Beckett, anunció el 28 de marzo el congelamiento de las relaciones bilaterales.

   Los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) condenaron unánimemente la captura de los efectivos británicos, mientras que el Consejo de Seguridad de la ONU dio cuenta de un apoyo matizado, al manifestar su “profunda preocupación”.

   La difusión por parte de Irán, durante la crisis, de imágenes en las que los efectivos navales “confesaban” su ingreso en aguas iraníes fue calificada de inaceptable por Londres.