BLAZER LA PRENDA QUE VISTE LA IGUALDAD

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 Ejemplar.  La prenda fue creada para hombres, pero hoy en  día es parte fundamental  del  armario femenino

El blazer es una de esa piezas “salvavidas” del armario. En primer lugar, es un básico que combina con todo, y puede elevar un simple “look” de jeans y camiseta a un grado aceptable de sofisticación.
En segundo lugar, es práctico, elegante y muy cómodo, tres virtudes que no las reúne cualquier prenda.
El origen de esta pieza se remonta a 1825 y un club de remo en la Universidad de Cambridge, Inglaterra. Todos sus miembros llevaban chaquetas de franela color rojo como uniforme (blazing red en inglés) que, por su color, se apodaban “blazers”. Evidentemente, este apodo se volvió permanente.
Aunque esta chaqueta nació en Gran Bretaña, fueron los estadounidenses quienes le dieron fama mundial.
Y a pesar de que al principio el blazer fue una prenda solo para hombres, pronto las mujeres comenzaron a llevarla y se convirtió rápidamente en parte del armario femenino.

Atemporal
Nunca se ha ido de la esfera de la moda, pero esta temporada el blazer vuelve con fuerza y con aires distintos, como el que le da el extra de volumen con patrones holgados y siluetas desestructuradas.
Posibilidades
Para acertar con esta prenda tan especial, es bueno jugar con los volúmenes, es importante intentar compensar el “extra large” del blazer con una prenda menos voluminosa, por ejemplo: una falda larga y vaporosa. Aunque hay quien arriesga y se decide por un conjunto XL de blazer y pantalón. Otra de sus ventajas es que es una pieza “todoterreno”.