BM afirma pobreza se está reduciendo

Washington, (EFE).- El mundo avanza en su lucha contra la pobreza extrema, que se redujo un 21 por ciento entre 1990 y el 2004, pero en la que aún viven unos 985 millones de personas, que sobreviven con menos de un dólar diario, según el Banco Mundial (BM).

El porcentaje de los que viven con menos de dos dólares diarios también ha disminuido, aunque se estima que en 2004 todavía había 2.600 millones de personas, casi la mitad de la población del mundo en desarrollo, por debajo de ese umbral.  Estas son algunas de las conclusiones del informe “Indicadores de Desarrollo Mundial 2007” que publicó hoy el Banco Mundial.

El estudio responsabiliza el progreso en la disminución de la pobreza al “respetable” promedio de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) per cápita, que ha avanzado a un ritmo medio del 3,9 por ciento desde el año 2000.

Otra razón considerada “clave” para que en el 2004 hubiese alrededor de 260 millones de personas menos en situación de pobreza extrema, que en 1990 fue la masiva reducción de la miseria en China durante el período mencionado, según el BM.

Las tablas estadísticas del informe dejan claro, de todos modos, que no es momento para el triunfalismo, al mostrar, por ejemplo, que más de 10 millones de niños menores de cinco años mueren cada año a raíz de enfermedades que se pueden prevenir.

En cuanto a las distintas regiones en desarrollo, el análisis destaca que, con 72 años, Latinoamérica es la que tiene una mayor esperanza de vida, y la menor tasa de mortalidad entre los niños menores de cinco años.

Un 8,6 por ciento de los latinoamericanos viven en la pobreza extrema frente al nueve por ciento del este asiático o el 41,1 por ciento del África subsahariana.

El estudio recuerda también que América Latina es la región con el mayor Producto Nacional Bruto per cápita del mundo en desarrollo y, sin embargo, la que tuvo un menor crecimiento anual (un promedio del 0,8 por ciento) en el periodo 1995-2005.

En su contra juega el que el abrir un negocio, alrededor de 77 días de media, lleve más que en el resto del mundo en desarrollo. Aun así, la zona fue la que atrajo mayores inversiones en infraestructura con participación privada en el periodo 1990-2005, con un total de 400.000 millones de dólares.

Por lo demás, la región del este asiático y el Pacífico se coloca a la cabeza del mundo en desarrollo gracias a unas elevadas tasas de crecimiento, que le han permitido reducir la pobreza más rápido que en ningún otro lugar.

La región muestra también ventaja en educación, al haber alcanzado la escolarización universal primaria, así como la igualdad de género en el acceso a la educación primaria y secundaria.

El sector sanitario también ha registrado mejoras significativas en los últimos años, aunque la región tiene problemas de infraestructura. En la actualidad sólo el 79 por ciento de la población recibe agua potable y alrededor de una tercera parte tiene acceso a carreteras pavimentadas.

Las economías en transición de Europa y Asia Central tienen el mayor acceso a ordenadores y teléfonos móviles.

La región de Oriente Medio y el Norte de África ha avanzado mucho en educación: casi el 90 de sus niños finalizan la educación primaria, aunque hay diferencias por cuestión de género. Sólo el 77 por ciento de las mujeres entre 15 y 24 años fueron alfabetizadas en el 2006, comparado con el 89 por ciento de los hombres.

El Sur de Asia tiene las menores tasas de alfabetización femenina del mundo en desarrollo y depende más de la agricultura que cualquier otra región.

En el África Sub-Sahariana la esperanza de vida ha caído de los 49 a los 47 años desde 1990, debido a la alta tasa de mortalidad infantil y a la incidencia del sida. La región ha registrado tasas de crecimiento por encima del cinco por ciento en los últimos años, lo que supone un motivo para la esperanza.