BM sugiere mejorar el marco regulatorio de zonas francas

23_02_2017 HOY_JUEVES_230217_ Economía5 E

Para potenciar las zonas francas como vehículo de motor de crecimiento económico incluyente y sostenible, será necesario desplegar políticas orientadas a fomentar los ecadenamientos domésticos.
Así lo sugieren los autores de estudio “Zonas Francas en República Dominicana: Consideraciones de políticas para un sector más competitivo e incluyente”, presentado ayer por el economista sénior del Banco Mundial (BM) José Daniel Reyes.
La investigación precisa que las zonas francas de la RD aceleraron su diversificación productiva incorporando el calzado, los equipos quirúrgicos, los productos eléctricos y los farmacéuticos, lo que permitió su recuperación sobre bases diferentes a los textiles que predominaron durante años. No obstante, indica que será necesario mejorar el marco regulatorio para facilitar el encadenamiento productivo mediante la eliminación de barreras no arancelarias, las trabas a las zonas francas para abastecer en el mercado local y superar la dispersión de las agencias gubernamentales del fomento al comercio y atracción de la inversión extranjera directa.
El informe pone de relieve que actualmente las zonas francas del país generan 140 mil empleos directos, en su mayoría mano de obra poco calificada, por tanto, ante el crecimiento de industrias más sofisticadas que demandan una mano de obra con mayor calificación, debería priorizarse el desarrollo de programas de asistencia para el ajuste laboral, y mejorar la capacidad de los trabajadores.
Dice que a partir de 2009 se ha observado cierta recuperación en la actividad de las zonas, sin embargo, durante la última década se observa una creciente dependencia de los insumos importados. Simultáneamente, el surgimiento de procesos de manufactura más sofisticados ha dado como resultado cadenas de valor más complejas incrementando la cantidad de etapas de producción que se generan en el país.
Sugiere eliminar las políticas ineficaces, como requisitos perjudiciales sobre contenido local y las barreras no arancelarias de naturaleza proteccionista que restringen la capacidad de las empresas domésticas de importar insumos clave que puedan ser transformados y vendidos a las empresas de zonas francas.
Los investigadores sugieren, además, adoptar una estrategia nacional de exportación e inversión coordinada y aprobada por los diferentes agentes, los que, junto con un CEI-RD empoderado, podrían mejorar el marco general de apoyo del comercio y la competitividad.