Brasil, geopolítica, manejos mediáticos y recursos naturales

Lo de hoy, en Brasil, forma parte de los manejos del titiritero al cual se le descubren sus intenciones en el blanco del ojo.
Se trata de una estratagema que antes se hacía por la izquierda, sin que los países ni los pueblos se percataran de jugadas que, a la larga, perjudicaban los intereses nacionales y eran encubiertos por un alud de propaganda que cegaba las inteligencias más claras.
Se trata, lo de Lula y Vilma, de una jugada de precisión con un libreto muy bien ejecutado. Lo que se ve es la lucha contra la corrupción, un poder judicial que trabaja en favor de la sociedad y aplica la ley, en una tarea de adecentamiento social y político, todo ello encubierto bajo una andanada de misiles periodísticos y declaraciones altisonantes.
Lo que no se ve es qué han hecho los gobiernos de Evo Morales (nacionalizó la extracción, producción y comercialización de los combustibles), los esposos Kirchner (estabilizaron el volátil y escurridizo mercado monetario, se negaron a aceptar presiones para que pagaran a precio de diamante deudas impuestas por un injusto sistema donde priman el interés desmedido sobre las necesidades humanas).
Y los gobiernos de Lula y Vilma llevaron al Brasil a cotas muy altas de desarrollo y bienestar social.
Los titiriteros no pueden permitir que los pueblos actúen con libertad para defender sus derechos y acogotarnos para impedirnos respirar y que tengamos que rogarles para que nos dejen vivir.
Petrobras es la empresa más grande de Brasil, responsable de la investigación, explotación, transformación y distribución del petróleo, gestiona la mayoría de las patentes brasileñas registradas, tiene un rol significativo en la construcción naval y en el desarrollo y fabricación de maquinaria pesada, es un instrumento estratégico para la economía y el desarrollo del Brasil.
Las aguas marinas del litoral sudeste brasileño guardan reservas de hidrocarburos en rocas calcáreas situadas bajo un estrato de sal de gran espesor, llamado ‘capa presal’. Allí han descubierto reservas de petróleo y gas por 40.000 millones de barriles y se estima que hay 176.000 millones no descubiertos.
Esta reserva equivale a cinco años de consumo mundial, con un costo de extracción de 8 dólares, muy por debajo del costo de la producción mundial. No hay duda de que el presal es un recurso abundante y estratégico y, por ello, codiciado.
Los escándalos actuales que involucran a políticos y empresas brasileñas en casos de corrupción, se inician al tiempo que ingresa al Congreso un proyecto de ley que retira el monopolio de la estatal petrolera sobre las reservas del presal, no parecen ser coincidencias. Hay algo moviéndose más allá de las publicaciones de la prensa.