Brisas

50 años de Rehabilitación

Marzo es el mes dedicado a Rehabilitación. Por eso la Asociación Dominicana de Rehabilitación hace una serie de actividades para recaudar fondos y cubrir en parte los servicios que brinda a la ciudadanía.

Esta institución, fundada y todavía dirigida por Mary Pérez de Marranzini, nació bajo el nombre de Asociación Pro Rehabilitación de los Lisiados en el año 1963; luego, en 1965, se llamó Asociación Pro-Rehabilitación de Inválidos hasta que, en 1977, el decreto  962 consagró su nombre actual. Los primeros servicios se iniciaron el 6 de octubre de 1963 y por eso este año conmemora sus bodas de oro.

 La ADR tiene como misión primordial proporcionar el más eficiente servicio de rehabilitación para la atención integral a las personas con discapacidad física o intelectual, congénita o adquirida, que las coloquen en situación desventajosa frente a sus semejantes.

Para el logro de esos  objetivos, la institución presta toda cooperación a los organismos oficiales o particulares, y realiza tareas con miras a la prevención e investigación de las causas que originan limitaciones físicas y mentales.

Además desarrolla programas dirigidos a la integración de las personas con limitaciones a la vida comunitaria, tanto en los aspectos sociales como en los económicos. Y, en coordinación con universidades, se dedica a la formación de personal profesional y técnico en las disciplinas especializadas de la rehabilitación y la educación especial.

A lo largo de estos 50 años la Asociación Dominicana de Rehabilitación, con filiales en la mayor parte del país, ha atendido una cifra millonaria de personas de todos los estamentos sociales que acuden a ella y es por eso que desde hace muchos tiempo viene arrastrando un déficit presupuestal millonario también, pues aunque recibe alguna ayuda gubernamental no es suficiente.

 De modo que este es el mes más adecuado para ser solidario con las personas que tienen limitaciones físicas o mentales, concientizar acerca de esta condición y acercarse a la Asociación Dominicana de Rehabilitación a conocer los programas que desarrolla. Pero también debemos brindar nuestra cooperación a la mayor institución de servicios a las personas con discapacidad.