Brisas

Rosa Francia Esquea

Finaliza la Cuaresma

Estamos ya en los últimos días de la temporada cuaresmal; durante todo este tiempo nos hemos ido preparando para la resurrección del Señor que es la festividad más grandiosa del calendario cristiano.h

Este viernes conmemoramos los siete dolores de la Virgen, y dos días después es Domingo de Ramos, cuando inicia la Semana Santa, recordando la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén cuando fue recibido con palmas y aclamado rey.

Los cristianos nos hemos ido preparando para estas grandes solemnidades haciendo ayunos, viacrucis, retiros, dando limosnas y participando del sacramento de la confesión.

El Jueves Santo inicia lo que llamamos el Triduo Pascual durante el cual conmemoramos, entre otros acontecimientos, la última cena del Señor acompañado de sus discípulos, la institución del sacerdocio, el lavatorio de los pies, la oración en el huerto, la vía dolorosa de la cruz y su muerte.

También en Jueves Santo se celebra la misa donde se consagran los aceites, óleo y crisma, que se utilizan en algunos sacramentos. En esta eucaristía participan todos los sacerdotes de las diócesis y luego llevan las unciones a sus respectivos templos.

Asimismo, terminada la eucaristía regular en horas de la tarde, se hace una exposición del Santísimo, el llamado Monumento, que se retira el viernes al mediodía. Hay personas que acostumbran a visitar diferentes templos para hacer adoraciones y también para admirar estos montajes que son verdaderas obras de arte.

El sábado, regularmente a las diez de la noche, inicia la Vigilia Pascual, donde se producen una serie de ritos, como la bendición de la luz y del agua, y el encendido del Cirio Pascual; también hay varias lecturas de la Historia de la Salvación para luego recibir la Resurrección del Señor.

En esta celebración regularmente hay personas que reciben los sacramentos, sobre todo el bautizo o la primera comunión.

Y ya, concluida esta solemnidad, el pueblo cristiano vive con alegría la fiesta de la Resurrección que es el triunfo de la vida sobre la muerte y con lo cual queda sellada la misión redentora de Jesús. Recibamos estas fiestas y conmemoraciones como verdaderos cristianos.