Brisas “Recuerdos imborrables”

Me he deleitado mucho leyendo este libro del querido compueblano y amigo Rafael Molina Morillo; confieso que es una fuente de documentación magnífica acerca de muchas situaciones de las que fue testigo el autor.

Además, él nos revela interioridades de su vida personal que vienen a ser una reiteración del concepto que tenemos acerca de su integridad. Asimismo, por esta publicación descubrimos detalles que ignorábamos.

Por ejemplo, a pesar de que su segundo apellido es Morillo, desconocíamos que su abuelo materno era el doctor Luis Morillo King, un ilustre y filántropo médico vegano cuyo nombre lleva el hospital de allí.

Molina nos habla de los purgantes y demás brebajes que le hacía tomar su madre Icelsa, de los estudios primarios, secundarios y universitarios y de su ejercicio profesional. Otra cosa que descubrí es que este amigo fue profesor de la UASD y el primer director de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Católica Santo Domingo.

Pero, este libro contiene datos inéditos acerca de situaciones que le tocó vivir algunas de las cuales dejaron marcas en su vida, como fueron la explosión en las instalaciones de la revista ¡Ahora!, durante la Guerra de Abril de 1965 y la muerte de Orlando Martínez, el 17 de marzo de 1975.

Algo que llamó mucho mi atención fue el capítulo relativo a sus relaciones con Juan Bosch, las cuales, después de cordiales y de admiración mutua, sufrieron una ruptura debido que el ex presidente quiso “bajarle línea” en su quehacer profesional y, como es natural, él no aceptó. Sin embargo, Molina confiesa su admiración por este dirigente político y autor literario, a pesar de que la amistad entre ellos nunca llegó a recomponerse.

El libro me deja intrigada acerca de la entrevista que sostuvo con Joaquín Balaguer y de la que prometió guardar secreto, lo cual cumple, pero menciona en el libro esta visita.

Otra situación que narra es la relativa a lahuelga que hicieron sus empleados y que, finalmente, dio lugr al surgimiento de “La noticia”, vespertino que, finalmente, desapareció.

En realidad hay mucho más y puedo decir que es un libro ameno, con muchas imágenes, que hacen fácil su lectura. ¿Qué más podría decir? Sencillamente que lo recomiendo. Los interesados pueden adquirirlo en Librería Cuesta y en Editora Santuario.

Por esta nueva obra ¡felicidades al doctor Rafael Molina Morillo!